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30 de septiembre de 2021

Desarrollo del Liderazgo


Al preguntarse por qué no hay mejores líderes con todos los recursos que se invierten en programas de aprendizaje, de seguro la respuesta es compleja, pero una parte se debe a que no se están desarrollando adecuadamente las habilidades y competencias de liderazgo, y hasta en muchos casos se ignoran. Hoy está claro que no se puede utilizar el poder posicional para jefear a los equipos, se debe liderar. Muchos gerentes suelen confundir la administración con el liderazgo, y se sabe que un gerente o jefe no necesariamente es un líder y que un líder no necesariamente tiene un puesto alto o tiene gente a su cargo. Por eso es necesario tener en cuenta las competencias para ejercer un buen liderazgo.

Como tradicionalmente el enfoque para nombrar a los gerentes es el orientado a resultados, entonces buscan gerentes que se destaquen por sus conocimientos o experiencia técnica, son gerentes solucionadores de problemas, pero sin liderazgo. Lo correcto sería seleccionar gerentes que posean, además de amplios conocimientos, probadas habilidades para liderarse a sí mismos, y saber liderar personas y equipos, que estén orientados hacia los resultados y las personas. Este sería el enfoque del gerente-líder, que da el ejemplo, que construye personas y equipos, y sabe que los resultados los producen personas y equipos inspirados y motivados.
Desarrollar las habilidades de liderazgo gerencial debe estar entre los objetivos estratégicos organizacionales. Esto se logra con diversas herramientas a través de programas de aprendizaje, Coaching Ejecutivo y aprendiendo a liderar liderando, no en el aula. Los adultos aprenden mejor cuando ven cómo el aprendizaje impacta y está alineado con las metas del trabajo.
Recordemos que existe una relación directa entre la efectividad de un líder y la productividad y los resultados de la organización.

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14 de abril de 2020

Talento: ¿Cómo potenciar el talento individual y en la empresa? Parte II


Tener talento o ser una persona talentosa implica reconocer no sólo los conocimientos, las habilidades, el compromiso y la acción propios para sacar a flote y de manera óptima determinado proyecto, sino también, identificar fortalezas y amenazas (o debilidades) propias y del entorno; supone, pues, reconocerse como individuo, pero como individuo social cuyas acciones se instauran en un marco social específico, marco que afecta al ser y su actuar.

Las organizaciones requieren con urgencia colaboradores talentosos en las diversas áreas o departamentos que las conforman, personal comprometido, participativo, capacitado, competente, analítico y con visión (entre otros aspectos). Las organizaciones deben estar en la capacidad de reconocer, atraer, apoyar y no dejar perder a estos talentos.

Así pues, las organizaciones deben ser capaces de implicar e involucrar al personal, invirtiendo los sistemas de control por parte de la gestión y asumiendo la importancia de retener el talento, no sólo con procesos de gestión humana que favorezcan su desarrollo, sino también teniendo en cuenta otros aspectos, como los se mencionan a continuación:

ASPECTOS
DESCRIPCIÓN
Conexión del personal con la estrategia de la empresa, su misión, visión y valores.
El personal debe saber hacia dónde va su empresa y cuál es su contribución para su desarrollo y avance.
Compromiso del personal con los objetivos de la empresa.
El personal debe tener claros los objetivos de la organización, así como también las razones de dichos objetivos. Asimismo, la organización  debe motivar al personal para su máximo desempeño, atraer esfuerzos extras y lograr un ambiente de trabajo óptimo.
Medición del personal
Se evalúa lo que el personal  está tratando de hacer y sus resultados. La medición  ayuda a entender su nivel de contribución y cómo mejorar.
Creación buenos estilos gerenciales
Motivan y fortalecen el trabajo con personas talentosas en empresas innovadoras; dirigidas hacia cambios proactivos y productivas.
Evaluaciones del clima organizacional
Permiten conocer cuál es la percepción de los colaboradores de su entorno laboral, sus necesidades, actitudes y su identificación con lo que están haciendo y  con la empresa.
Culturas de alto desempeño y desarrollo de competencias
Comparten valores y conllevan a procesos de mejoramiento e innovación.

Otro factor humano importante en la gestión cultural, que se refiere a la formación y capacitación del personal.

Así las cosas, desarrollar talentos no es una tarea que corresponde solamente al individuo como tal, en su análisis de introspección, sino también a su entorno. En el ámbito empresarial, es responsabilidad de la gestión de talento humano, o recursos humanos, descubrir, impulsar y retener estos talentos por medio de diferentes estrategias y del análisis de los aspectos analizados en el presente artículo.


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13 de abril de 2020

Talento: ¿Cómo potenciar el talento individual y en la empresa? Parte I


Para desarrollar el talento, en cualquier aspecto de la vida, se requiere de tres ingredientes indispensables: habilidades, compromiso y acción. Si uno de estos tres elementos falta, no se logrará la obtención de resultados óptimos.

Contar con los conocimientos y las capacidades para hacer uso de ese conocimiento y motivación de nada sirve si la acción se lleva a cabo fuera del tiempo. Asimismo, si se tiene voluntad, interés y disponibilidad de tiempo, pero se carece del conocimiento y las habilidades de ejecución, tampoco se tendrán los resultados esperados. Por último, contar con capacidades y hacer las cosas a tiempo no garantiza los mejores resultados si falta compromiso y motivación por la realización de la tarea establecida.

De esta forma, es importante realizar un análisis personal que nos lleve a identificar nuestras habilidades, la manera como afrontamos las oportunidades y nuestra capacidad de acción y estrategia (compromiso y tiempo) para llevar a cabo nuestra metas; sólo así podremos ver nuestras ventajas competitivas y las actitudes negativas que nos llevan a no lograr el éxito en determinadas ocasiones.

Ahora bien, la identificación de fortalezas y debilidades del individuo dentro de una organización incluye no sólo un análisis introspectivo, sino que también requiere el análisis del entorno en el cual el individuo se mueve , pues el entorno afecta directamente a la persona, al empleado, tanto de manera positiva como negativa. Todo cambio en el entorno puede acarrear amenazas y oportunidades que se hace necesario reconocer para afrontarlas de manera adecuada para beneficio propio y colectivo.

En relación con las oportunidades, éstas se asocian directamente con nuestros objetivos, de ahí la necesidad de tener siempre presentes nuestros propósitos y de identificar las oportunidades a tiempo para concretarlas en hechos y acciones con miras a alanzar nuestras metas. En el caso del colaborador de la organización, la meta será el desempeño laboral exitoso.

Por su parte, las amenazas pueden ser un obstáculo para la consecución de nuestros proyectos. Se hace necesario, pues, contar con la capacidad de identificar riesgos previamente al desarrollo de acciones, de ser previsivos y tener visión hacia el futuro desde diferentes perspectivas. Vale la pena resaltar que en el campo de las organizaciones, las amenazas se asocian a la movilidad laboral, a los nuevos entornos laborales que surgen.

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24 de febrero de 2020

Es que... ¡Así soy yo!


“No soy de números. No soy bueno para los idiomas. Soy  impulsivo. Soy desordenado, que le voy a hacer?!”


Si le suena esto familiar es que es muy común encontrarnos con este tipo de respuestas. Son excusas para evadir preguntas que resultarían difícil de justificar si es que contestaran con lógica.


Estas excusas son limitantes que uno se autogenera para evitar ser cuestionado por un comportamiento o actitud. Se trata de una declaración ante todos de cómo uno opina que es, que uno opina que puede y no puede hacer.

La gran realidad es que las cosas no son blancas o negras. El esfuerzo, el deseo de superación y la voluntad siempre sobresalen cuando de retos se tratan.

Las autolimitaciones, pueden llevarnos a dejar pasar muchas oportunidades. Hoy que el entorno se vuelve más competitivo, es requisito contar con las mayores habilidades técnicas para poder ser competitivo, pero mucho más importante es la Actitud.

La Actitud es nuestro motor, lo que nos permite pensar cada día que todo es posible, y gozar de los retos.

Consejos para el  día a día:

1. Actitud Positiva: Lo quiero, lo puedo, lo voy a lograr.
2. Empieza el día con una meta específica: Hoy voy a lograr… (completa la frase)
3. Haz tu análisis FODA, reconoce tus fortalezas y trabaja en tus debilidades con un plan de acción.
4. La suerte en sí no existe. La suerte es cuando la oportunidad y la preparación se unen y se fusionan.  Eres dueño de tu preparación, construye tu mundo de oportunidades.
5. Disfruta el reto, empieza con metas pequeñas. Recuerda que los pequeños cambios son el inicio de los grandes cambios.
6. Ponte fechas limites: La diferencia entre meta y objetivos es que las metas tienen una fecha de caducidad. Sin fechas, todo puede quedar en buenas intenciones.

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14 de enero de 2019

Tres claves para superar el miedo a la inseguridad


La seguridad es una trampa, ya que no existe y además el apostar por la misma te coloca en una zona de confort altamente limitante. La situación económica mundial actual lo corrobora, no hay nada seguro, salvo el momento presente. Y es mucho más seguro tener el control de la situación que dejarlo en manos de otros.

Se suele dejar en manos de otros casi todas las cosas importantes de la vida por miedo, por pereza y por poder echar la culpa a alguien, pero ¿De que te sirve echar la culpa si al final eres tú la única que recoges los resultados, te gusten o no?

Si no eres capaz de asumir la responsabilidad de tu propia vida y tomar acción ¿Cómo esperas que otro, al que tal vez le importes muy poco, venga a hacerlo por ti?

¿Te das cuenta de lo importante que es tomar el control de tu vida? Sí, claro que te puedes equivocar, pero aprenderás de ello y podrás tomar una nueva decisión para arreglarlo (casi todo suele tener arreglo), pero si lo dejas en manos de otros, no podrás hacer nada por evitarlo.

Te enseño en este artículo tres claves para superar el miedo a la inseguridad:

  • La máxima seguridad está en asumir el control
Como dije al principio la seguridad no existe, con lo cual te estarás limitando por algo que no es real.



Aunque la seguridad al cien por cien no sea real, pero está claro que mientras tengas el control y sepas lo que tienes entre manos, tendrás mucha más seguridad que si lo dejas en manos de otros, y lo más probable es que estén velando antes por sus intereses que por los tuyos.

Imagínate que no sabes conducir, vas en un coche y el conductor pierde el sentido. Puedes elegir entre protegerte la cabeza con las manos para afrontar el golpe seguro, o bien atreverte a coger el volante, que aunque no sepas conducir y puedas equivocarte siempre será mejor que no cogerlo, ya que el golpe estará asegurado.

  • Infórmate y fórmate
Infórmate y fórmate, pero hazlo en serio. Veo muchas personas preguntar al primero que pasa y darle toda la credibilidad. La información es poder, así que procura estar informada de todo lo importante para tu propia seguridad ya sea física o económica.



El estar bien informada eliminará tus miedos relacionados con la inseguridad, ya que muchos de ellos son infundados, y los que sí lo son, siempre tienen alguna solución, pero por falta de información no la ves.

Al igual que informarte, debes formarte para capacitarte en lo necesario para conseguir tus objetivos. Deja las obsesiones por los títulos y comienza con la capacitación. Los errores que puedas cometer en el camino, también son una valiosa fuente de formación e información, así que no les temas, al contrario, desea que estos lleguen.

No tengas miedo tampoco a pedir ayuda, cuando varias fuerzas empujan en una misma dirección el poder se multiplica.

  • El miedo sólo te paraliza
El miedo sólo sirve para que te paralices, y si te detienes estás ya perdiendo de antemano. Nunca aceptes al miedo como consejero, sólo como aviso para estar alerta, pero no te detengas a causa del mismo porque ahí es donde realmente está el peligro.



La vida puede ser una bonita aventura llena de retos y desafíos que te harán crecer, puedes tomarlo así, progresar, mejorar y conseguir tus objetivos, o vivir en la queja y en el miedo poniendo tu vida en manos de otros a los que puedas echar la culpa, pero todo esto a cambio de sufrir las consecuencias de errores y decisiones ajenas y no conseguir jamás tus sueños.

Un precio demasiado alto ¿No crees? Piensa además que un poco de inseguridad te da esa pequeña dosis de estrés que te saca de tu zona de confort y te mantiene proactiva.

Ten presentes estas tres claves y elimina el miedo a la inseguridad de tu vida, porque te lo juegas todo.

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9 de agosto de 2018

Actitud: Fracasos, temores y triunfos ante la crisis Parte III


4. Replantee o "re-enmarque" su forma de pensar.

Piense en términos más positivos.

En lugar de anticipar un posible resultado o evento como una posible catástrofe, mírelo como un reto. 

En vez de especular: "¡esto podría resultar en un desastre!", piense: "¡esta es mi oportunidad de lograr el cambio que busco!" 

A cambio de pensar: "¡el tiempo no es suficiente!", piense: "¿cómo puedo mejor aprovechar el tiempo que tengo?" 

No piense: "¡esto no es lo que necesito, no me resuelve nada!", piense: "¡esta es una buena oportunidad, pues no tengo nada que perder y puedo intentar algo realmente innovador!" 

Incluso hasta las sensaciones físicas pueden "re-enmarcarse" y verse desde otra perspectiva. Por ejemplo, las palmas de las manos húmedas y las "mariposas en el estómago" - en vez de interpretarlas meramente como indicios de "miedo" - distíngalas como señales de anticipación de que vamos a aprender algo nuevo que nos va a hacer más capaces. 

Está en orden una advertencia: "re-enmarcar" no es asunto de "engañarse" a uno mismo. Es reconocer que toda situación que observamos en nuestro diario vivir y la actitud que asumimos ante ella, típicamente tienen más de una cara y podemos decidir cómo abordarla. Es como una moneda con sus dos lados. ¿Qué lado está mirando? Si uno no está acostumbrado a hacerlo, inicialmente puede uno sentirse un poco raro con la idea de "re-enmarcar" su forma de pensar, hasta que la práctica se convierta en una nueva y poderosa destreza. 

5. Reduzca su presión mental.

Para esto, acepte que eso que llamamos "fracaso" es una parte normal de cualquier vida balanceada. Esto le facilitará aprender a ser flexible y saber amoldarse ante la presión de intentos fallidos y nuevas dificultades. Y no tema sentir miedo ante la idea de fracaso, pero reconozca que ese temor no está necesariamente basado en la realidad, sino que nace de una proyección mental de algo futuro, imaginado, algo que sólo se convertirá en un problema real si en efecto usted cesa de actuar para lograr sus objetivos. 

Finalmente, recuerde que no hay cambios que ocurran de la noche a la mañana. Así que persista y tenga presente que cometer un error no nos convierte en un fracaso. Igualmente, es importante que recuerde sus pasados éxitos, para que así continuamente reconozca lo que usted es capaz de lograr.

¡El temor al fracaso no podrá prevalecer ante el peso de la evidencia de que usted puede triunfar hoy y mañana! Toda acción exitosa cobrará un nuevo significado.


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8 de agosto de 2018

Actitud: Fracasos, temores y triunfos ante la crisis Parte II


Afortunadamente, al igual que otros tantos hábitos y comportamientos, éste puede modificarse. Se ha dicho que "el fracaso no es lugar, sino una actitud". 

Hay estrategias específicas para sobreponerse a esta actitud, a este temor. Vamos pues a considerar algunas:

1. Decida tomar acción.

El temor al fracaso trabaja en contra de usted mediante la inmovilización de su mente. Le lleva directamente a esa antigua parte de su cerebro conocida como la amígdala - muy útil en la vida de nuestros ancestros cavernícolas - y que sólo sabe prepararnos para pelear o huir. Pero cuando usted está intentando alcanzar un objetivo racional o resolver un problema relativamente sofisticado, el asunto no se resuelve ni corriendo ni lanzando golpes. Es el momento para una decisión coherente de actuar. La acción faculta, es fuente de poder, le permite a uno comenzar a cambiar las circunstancias o la situación. Y si esa acción no da el resultado deseado, simplemente, se hacen ajustes y se actúa de nuevo. 

El fracaso es pasivo. El éxito es activo. El éxito proviene de ocasionar, mediante la acción, que pase algo. El fracaso proviene de permitir, mediante la ausencia de acción, que ocurra algo. Tome ese primer paso, recordando que su único y real temor debe ser el temor de nunca intentarlo. Simplemente hágalo…

2. Niéguese a darse por vencido, intente algo diferente.

Arriba mencionamos la opción de hacer ajustes cuando nuestra acción no da los resultados esperados. Y es que las personas más exitosas son las que intentan diferentes enfoques hasta que obtienen los resultados deseados. No se dé por vencido si lo intenta par de veces sin éxito. Si es necesario tómese un descanso y entonces vuelva a intentarlo con un enfoque diferente. Dicen que la locura se define como continuar haciendo lo mismo y pretender obtener resultados diferentes. Así que no actúe como un demente. Tome un segundo aire e intente algo innovador. Y recuerde que cuando un fracaso se convierte en algo negativo, es cuando uno se da por vencido. 

3. Aprenda a "fallar exitosamente".

Saber cómo enfrentar un fracaso es en sí un triunfo. Éxito y fracaso están ambos enraizados en un mismo gran deseo humano: el deseo de lograr. La gran diferencia de las personas exitosas es que no viven preocupadas por fallar, sino por aprender qué deben hacer para lograr sus objetivos. De hecho, las personas verdaderamente exitosas fallan con regularidad, pero saben cómo enfrentar cada fracaso. Sus historias están llenas de "fracasos exitosos."

Thomas Edison luchó a través de miles de ensayos fallidos antes de poder ofrecernos su lámpara eléctrica incandescente. Cuando se le preguntó cómo logró sobrevivir tantos "fracasos", respondió: "Nunca los consideré como fracasos, pues en cada caso encontré lo que no estaba funcionando". Edison lo vio todo como un proceso de aprendizaje que eventualmente lo llevaría al gran triunfo que buscaba.

Prácticamente todo atleta olímpico medallista de oro caminó hacia la grandeza "fracasando exitosamente". Y probablemente usted también haya "fracasado exitosamente" muchas veces en su vida, siempre volviendo a ponerse de pie para seguir adelante. Quizás no se había percatado, ¡pero usted está en la misma liga que los grandes medallistas de oro olímpicos! Como Edison y los medallistas olímpicos, examine de cerca aquello que no funcionó como usted deseaba, implante cambios y evalúe los resultados. De esta manera, aprenderá nuevas habilidades que le harán cada vez más fuerte.

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7 de agosto de 2018

Actitud: Fracasos, temores y triunfos ante la crisis Parte I


Estos son tiempos difíciles, ¿quién lo puede dudar? Muchos posiblemente nos encontrarnos fortuitamente frente a una crisis personal que genera sentimientos muy fuertes, particularmente, sentimientos de temor. Tememos fallar, tememos no saber cómo manejar la nueva y espinosa situación, tememos no poder recuperarnos del golpe, tememos perder algo valioso que nos costó mucho alcanzar. Y cuando hablamos de perder algo valioso no nos referimos sólo a algo físico, sino posiblemente a algo intangible como prestigio, confianza, aprecio de otros. En fin, mil y una posibles fuentes de ansiedad. 

El temor al fracaso es uno de los sentimientos más incapacitantes que el ser humano puede tener. Muchos personajes famosos a través de la historia, en su camino hacia el éxito han identificado este enemigo y han luchado efectivamente en su contra. Cristóbal Colon, Winston Churchill, Michael Jordan, J.K. Rowling, Lance Armstrong, entre muchos otros. Tristemente, la realidad es que en nuestro día a día un gran número de personas siguen viviendo inconscientemente incapacitadas por este temor, pensando que nunca podrán alcanzar y vivir su verdadero potencial.

Este temor al fracaso se disfraza de muchas maneras. Pueden ser dudas sobre la capacidad de uno volver a hacer algo que en el pasado logró. Puede ser un sentido de desmerecimiento, quizás un sentido de depresión, o simplemente una conversación interna donde nos convencemos de posponer el tomar acción. Y la mayoría de las veces ese temor al fracaso, una vez llega, tiende a seguir con nosotros en forma de un hábito, un patrón de comportamiento del que ni siquiera estamos conscientes.

Mañana no te pierdas la segunda entrega de este articulo, no olvides compartirlo si te ha gustado, los comentarios son bienvenidos 


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13 de julio de 2018

¿Eres proactivo o reactivo? Parte II


VÍCTIMA O PROTAGONISTA

La persona reactiva cree que no tiene ningún tipo de influencia sobre las cosas que le suceden, que la vida no es justa y depende mucho de la suerte. 

La persona proactiva es consciente de que tiene el poder de contribuir a obtener los resultados que quiere. Sabe que la suerte, entendida como fortuna, no existe, sino que es el resultado de trabajar para prepararse y estar atento a las oportunidades o, incluso, crearlas. Cuanto más trabaje para conseguir lo que quiere, menos dependerán sus resultados del azar.

La persona reactiva se siente una víctima de las circunstancias. Envidia a los que tienen más suerte que ella y critica lo que los demás hacen mal, pero no hace nada para cambiar su situación. 

La persona proactiva, en cambio, se sabe protagonista de su propia vida y es consciente de que sus éxitos dependen en gran medida de sí misma. Sabe que tiene diferentes opciones y que puede elegir. En el ejemplo del día de lluvia puede decidir quedarse en casa, salir sin paraguas y mojarse, coger el paraguas y no abrirlo o abrirlo sólo si llueve fuerte.

EXCUSAS

La persona reactiva busca excusas para no actuar como: "no tengo tiempo", "esto es para los ricos", "soy demasiado mayor", "soy demasiado joven", "si nadie lo ha hecho hasta ahora, por algo debe de ser ","no es buen momento". 

La persona proactiva busca oportunidades para actuar. En lugar de preguntarse si podrá hacerlo o no, se pregunta "¿cómo puedo hacerlo?". Da por supuesto que tiene que haber alguna manera, sólo hay que encontrarla.

Viendo estas dos formas tan diferentes de encarar la vida, ¿Quién te parece que conseguirá con más facilidad sus propósitos? ¿En qué ámbito de tu vida puedes tomar responsabilidad y ser más proactivo?


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12 de julio de 2018

¿Eres proactivo o reactivo? Parte I


Dicen que en este mundo hay dos tipos de personas, las que hacen que las cosas pasen y las que esperan que las cosas pasen. Los proactivos son los primeros. La proactividad es la combinación de tener iniciativa y responsabilidad personal.

Por un lado, la iniciativa de querer que pasen cosas y hacer que pasen, en lugar de hacer sólo lo que me piden. La responsabilidad personal es el hecho de hacerse responsable de los resultados que se obtienen en la vida. Para cada uno de nosotros la realidad no es lo que nos pasa sino cómo lo interpretamos. 

Las personas proactivas interpretan un mismo hecho de manera diferente a las personas reactivas. En un día de lluvia, una persona reactiva dirá que se moja porque llueve y una persona proactiva dirá que se moja porque se ha olvidado el paraguas. Ambas personas tienen razón, ninguna de ellas miente. Simplemente cambia su foco de atención. 

El foco de la persona reactiva está afuera, mientras que el de la persona proactiva está en su interior. Del mismo modo, una persona reactiva dirá que le han suspendido un examen y una proactiva dirá que ella ha suspendido el examen. 

La persona proactiva toma responsabilidad sobre el resultado que ha obtenido y ve que podría hacer algo para cambiar este resultado. 

RESPONSABILIDAD NO ES CULPABILIDAD 

Atención: hacerse responsable no significa ser culpable. Quiere decir que yo puedo hacer algo o podría haber hecho algo para que las cosas fueran de otra manera, no que sea culpable de lo ocurrido. En un accidente de coche quizás el culpable es el otro conductor, pero yo podría haber evitado la colisión si hubiera dejado más distancia de seguridad o si no hubiera estado distraído sintonizando la radio.

La persona reactiva busca culpables de lo que le pasa: el gobierno, la familia, los bancos, los profesores,... Se centra en las causas de los problemas, quién hizo qué y desde cuándo y por qué no hizo algo cuando podía. Cuando ha resuelto todas estas cuestiones se queda tranquila porque ya ha quedado claro que ella no tiene la culpa y que los demás lo hacen todo muy mal. Pero el problema sigue ahí. No se ha solucionado. 

La persona proactiva, en cambio, se centra en solucionar el problema. Acepta que la situación actual es la que es, toma responsabilidad sobre aquella parte donde puede hacer algo y actúa.


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10 de abril de 2018

Éxito: ¿Cuál es tu deseo? Parte 2

Ahora comienzas a reinterpretarte para vivir tu auténtica experiencia y descubrir quién eres realmente.


Tu mente tiene poderes que te permiten ir más allá de tu manera habitual de pensar y más allá de lo que crees posible.

Dependiendo de las interpretaciones que hagas de ti mismo, puedes cambiar tu visión y objetivo en la vida y, con ello, el tipo de mundo que ayudarás a construir. El hecho es que tu lenguaje y tu sistema nervioso se combinan para construir constantemente tu entorno. Sólo puedes ver aquello sobre lo que piensas, porque más allá de tu pensamiento eres ciego, por eso necesitas del pensamiento positivo.

Hasta ahora habrás pensado que usas el lenguaje para describir tu mundo; de repente te darás cuenta de que no es así. Al contrario, comprobarás que a través del lenguaje crearás tu mundo.

En otras palabras no dibujas el mundo que ves, sino que ves el mundo que dibujas. De ti depende que sea negativo o positivo. Porque tú tienes los colores y los pinceles, tú pintas tu infierno o tu paraíso y sólo tú te metes en él.

Lo difícil en la vida no es recibir respuestas a nuestras preguntas reales, lo difícil es identificar las preguntas reales, las preguntas que son efectivas.

A continuación, tienes la más efectiva y que te ayudará a contestar la otras dos:

Si tuvieras todo el dinero que quisieras y dispusieras de todo el tiempo, ¿qué harías con tu vida?, ¿cuál sería tu misión y tu pasión?, ¿a qué te dedicarías?

Si tu contestación ha sido que harías lo que ya estás haciendo, ¡enhorabuena!, estás cumpliendo con tu destino. De lo contrario, tu respuesta te llevará a crear una visión que comenzará entonces como una imagen mental detallada de lo que quieres lograr en el futuro. La simple evocación de esa imagen tendrá el poder de despertar en ti una emoción positiva que te estimulará para hacer lo necesario para obtenerlo.

La distancia entre tu realidad y tu visión provoca una tensión en ti que va a estimular tu energía y tu creatividad más allá de lo que tú pudieras imaginar.

Los límites de tu potencial son imaginarios. Primero conseguirás algo que te parecía imposible de lograr; al día siguiente alcanzarás algo aun más sorprendente y los días posteriores continuarás sobrepasando tus logros anteriores.

Estás aquí no sólo para vivir. Estás aquí para aprender, para amar y para aportar con  tu ayuda a los demás.

Así que, cuando tu visión sea precisa en tu mente, escríbela, ilústrala con imágenes para guardarla en ti, así la visión comenzará a penetrar en cada rincón de tu alma. Tú te convertirás en ella y ella se convertirá en ti.
     
¡Y habrás descubierto tu deseo!

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9 de abril de 2018

Éxito: ¿Cuál es tu deseo? Parte 1

Es preciso saber lo que quieres verdaderamente en la vida, cuáles son tus sueños secretos, tus deseos y los objetivos que podrás esperar al manifestar tus cualidades únicas. Es aquí donde comienza la llamada a convertirte en lo que estás destinado a ser, la llamada a alcanzar tu propósito vital.



Cada uno de nosotros en determinado momento de nuestra vida tiene una pregunta fundamental acerca de su existencia. Y, desde luego, ésta es la única pregunta que nos sirve para indagar en nuestro Yo Superior y para quitarnos todas las máscaras sociales que nos vamos poniendo con nuestro ego.

Para saber, pregunta y sigue preguntando (esta es la esencia del coaching). ¡Cuidado! No vayas a caer en la tentación de preguntar a los demás para que te den la dirección. Tus propias respuestas están inscritas en ti.

Debes ser aquello que deseas. Cuando eres lo que deseas, lo atraes irradiándolo. Por eso el proceso de saber quién eres y para qué estás aquí depende, en gran medida, de tu capacidad para ser positivo. Bastará una sola interpretación negativa para frenarlo todo.

Estás inmerso en un proceso que te llevará a despertar y abrirte a quien realmente eres. En este proceso no cabe la negación. Por ello, te sugiero que te liberes del lastre negativo de tu pasado. Lo puedes identificar fácilmente, tiene que ver con:

  • Todas las limitaciones impuestas
  • Todas las culpas autoimpuestas
  • Todos los no escuchados
  • Todas las críticas recibidas
  • Todos los "eso no se puede hacer"
  • Todos los "ahora no se puede"
  • Todos los "deberías olvidar"

Cada vez que dices "no puedo", te pones delante una señal de ALTO. Cierras la puerta a tu propia sabiduría interior y obstruyes el flujo de energía, que es tu saber espiritual.


  • ¿Estás dispuesto a ir más allá de lo que crees hoy
  • ¿Realmente deseas cambiar?
  • ¿Prefieres continuar lamentándote por lo que no tienes en la vida?
  • ¿Verdaderamente deseas crearte una vida mucho más maravillosa que la que tienes ahora?
¡Pues comunícate con la Inteligencia que llevas dentro!

Elimina todos los pensamientos negativos de tu mente. Son hijos del miedo y nietos de la ignorancia. Ya has viajado tiempo suficiente con ese equipaje. Permítete el lujo de hacer el resto del viaje con nuevas "vestimentas mentales".

¡No luches contra tus pensamientos negativos!
En realidad, no se trata de luchar contra lo que no quieres (eso te debilitará); más bien, se trata de luchar por lo que quieres (eso te fortalecerá).

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28 de julio de 2017

¿Cuál es tu potencial?

Vamos por la vida resolviendo el día con esfuerzo y tesón cuidando nuestro trabajo, amigos, hijos, recorremos un camino enfocados en avanzar, en crecer.

Y muchas veces sucede que al pasar de los años en vez de sentirnos plenos por haber logrado lo que nos propusimos, nos invade una sensación de vacío como si nada de lo hecho fuera suficiente


¿Que sucedió?

Hicimos lo correcto, aprendimos de los errores, construimos un futuro digno, nos mantuvimos fuertes ante la adversidad, seguimos haciendo lo que teníamos que hacer y sin embargo…..

Cuando ya es tiempo de llegar, nos encontramos en lugar donde no nos gusta estar.

¡Tú tienes el tiempo!

Mientras hay vida siempre estas a tiempo de ser quien puedes ser.

Tú tienes un don o varios.

¡Búscalos! ¡Son tu potencial!

Para darte cuenta….. 
¿Qué haces cuando el tiempo pasa sin que te des cuenta? 
¿A que jugabas cuando pequeño? 
¿Qué personajes admiras? Que hacen? 
¿Qué tareas que para otros es trabajo para ti es juego? 
Si te aseguraran que vas a tener éxito... ¿Que harías? 
Si no tuvieras límite de tiempo, dinero y afecto... ¿a que te dedicarías? 

Si en una vidriera se exhibieran ante ti todas las profesiones y pudieras elegir la que quisieras y al hacerlo adquirirías mágicamente todas las competencias… 

¿Cuál elegirías? 

Reflexiona sobre las respuestas, escríbelas.

Siempre es tiempo

Siempre es todavía


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14 de febrero de 2017

Cinco claves para ser feliz


Si te preguntaran: “¿Qué es lo que más profundamente deseas en esta vida?”
Todos,  sin lugar a dudas, responderíamos… “Ser Feliz”.
Encontrar las claves de la felicidad no es tarea fácil. Somos seres maravillosos y complejos en continuo cambio, inmersos en una realidad que a veces nos supera.
Creo que en el colegio tendría que existir una asignatura específica que se preocupara de esto. Ser feliz es lo más importante en este viaje y muchas veces no sabemos navegar en el ancho y profundo mar. 
Creo que cada persona encuentra la felicidad de una forma distinta, pero existen claves comunes que facilitan el camino.
El orden no altera el producto. Todas ellas son imprescindibles para vivir feliz.
¡El Aquí y el Ahora! Vivir en el presente.
A todos nos pasa que tenemos un ruido mental constante que nos marea, nos confunde, nos arrastra y nos vence. Este ruido se alimenta del pasado y del futuro. El pasado te dice: “Y Si hubiera hecho tal cosa”, “Y Si no me hubiera pasado eso”, “Y Si hubiera tomado otra decisión”, y un largo etc. Si te das cuenta muchas de estas frases empiezan por 

“Y Si…”

Y en el futuro también lo utilizamos insistentemente “Y Si no apruebo”, “Y Si me va mal”, “Y Si me pongo nervioso”, y otro largo y negativo  etc.


¡Salgamos del “Y Si” y sus consecuencias!
El “Y Si” se apoya en el miedo, en la frustración, en la culpa, en la negatividad. Te lleva al bloqueo y a la no acción.
Vive el presente. Algunas frases que te pueden ayudar a conseguirlo son: “Estoy aquí y ahora”. ”Eso es todo lo que está ocurriendo en este momento”. “Mi mente está ocupada y centrada en este instante”.
Esto es un entrenamiento, no desesperéis. La meditación y el yoga os pueden ayudar en ir adquiriendo esta práctica.
¡Tener metas y objetivos!
¡Fundamental! Un barco sin timón irá a la deriva. Una persona sin metas también. Tener metas en la vida significa tener ilusiones, tener razones por las que levantarte cada día.
Busca metas que vayan contigo, que nazcan de lo que te apasiona, de lo que te gusta, de lo que te motiva. Y después busca pequeños objetivos por cada una de ellas. Encontrarás la satisfacción de vivir haciendo lo que quieres hacer. Y si mañana sientes que esas metas ya no te sirven, ya no te hacen feliz, ¡cámbialas! Nada es eterno. Hay que probar, jugar, buscar, aprender, empezar.
¡Agradece!
Esta herramienta es muy  poderosa. Al agradecer nos centramos en lo positivo de las cosas, en lo bueno que hay en nuestra vida. Por otro lado, nos llena el alma de alegría. Puedes probarlo varios días seguidos y lo notarás en seguida. La alegría interior viene sola. Alguien puede decir “Es que yo no tengo nada que agradecer”, ¿Estás seguro?
¡Confiar!
Yo cada día me despierto con el canto de los pájaros de mi bloque. Se pasan el día cantando. Lo agradezco muchísimo porque cada día me recuerdan una gran lección: Vivir el presente. Ellos cantan todos los días,  y sin embargo no saben que van a comer mañana. No digo que ahora seamos pájaros despreocupados de todo. Para eso tenemos nuestras metas y nuestros objetivos. La diferencia está en ocuparse y no en preocuparse. Vivir confiando. Si estás en la acción, en la búsqueda las cosas irán viniendo. Es imposible controlarlo todo, así que lo que no dependa de ti, déjalo fluir.
¡Revisa tus creencias!
¿Sabías que las creencias se pueden cambiar? De pequeños aprendemos miles de creencias y las dejamos permanentes en nosotros, sin ninguna revisión o cuestionamiento. De pequeño te decían “No hagas esto que viene el lobo”, la creencia que se construye detrás es “Si no hago lo que dicen mis padres me va a pasar algo malo”. En el mejor de los casos esto lo habrás superado o puede ser que siga existiendo en tu inconsciente. Podríamos poner muchos ejemplos.

Tu trabajo es ver qué creencias tienes que sientas que te limitan de alguna forma. Revísalas, cuestiónalas, y si ya no te valen, no te gustan o no van contigo, reconstrúyelas.
Espero que les sirvan estas claves y las compartan con personas que  hayan aparecido en sus mentes mientras leías el artículo, es también para ellas.

MPC Coaching

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