Mostrando las entradas con la etiqueta MPC Coaching. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta MPC Coaching. Mostrar todas las entradas

17 de agosto de 2022

Estrategias que te llevarán a conseguir los resultados que deseas



Todo el mundo quiere conseguir el éxito, o al menos eso afirman, pero a la hora de la verdad pocas personas están verdaderamente comprometidas con el mismo. Anteponen prejuicios, compromisos y el que dirán a lo verdaderamente práctico e importante, y luego se preguntan por qué no consiguen lo que quieren y acaban culpando de todos sus males a las circunstancias o a otros.
Te enseño en este artículo unas estrategias que te llevarán a conseguir los resultados que deseas.
¿De quién te rodeas?
Observa a tu alrededor y mira qué tipo de personas tienes a tu lado. Eres un promedio de las seis personas con las que más te relacionas. Si las personas que están cerca de ti, son negativas, envidiosas y no tienen éxito. Eso es lo que habrá en tu vida.
Rodéate de gente que te haga sentir bien, que te motive a ser la persona exitosa que quieres llegar a ser. Personas que están en tu mismo camino o que ya han conseguido lo que tú quieres conseguir. Rompe con quien te hace perder tu tiempo y siempre anda con frases negativas que te hacen sentir peor y no te ayudan a conseguir lo que deseas.
¿Qué lees? ¿Qué ves en la televisión? ¿Qué tipo de música escuchas?
Igual que las personas de las que te rodeas afectan a tu vida y a tus resultados, ocurre lo mismo con la información que recibes ¿Qué libros lees? ¿Qué programas de televisión te gustan? ¿Qué tipo de música escuchas?
Casi todas mis lecturas tienen que ver con los negocios y el desarrollo personal. Es raro que me veas leyendo una novela, aunque también hay novelas positivas y que motivan a entrar en acción. Hace tiempo que no veo los informativos de televisión, sólo dan malas noticias porque eso es lo que vende y la realidad es que también ocurren cosas buenas.
Pero sin embargo últimamente tal como están esos programas, no te ayudan en absoluto a levantar el ánimo, más bien todo lo contrario. Cuando alguna vez me ha pillado en algún sitio donde tenían la televisión encendida y he visto lo que contaban, me he preguntado cómo es posible que aún estemos todos vivos, porque tal como lo cuentan, esto tenía que haber petado hace mucho tiempo.
No son realistas, lo hacen para que te quedes pegada a la televisión, porque el drama vende. Así que no creas que estás bien informada por no perderte los informativos, tan sólo estás manipulada.
La música que escuchas también es importante, te recomiendo que utilices música Zen, de Feng shui o Reiki. En cualquier tienda especializada puedes encontrar música adecuada para provocar el ánimo que deseas.
Ser, hacer y tener
Este es el orden en el que realmente se dan las cosas. En la sociedad actual, lo hacemos totalmente a la inversa, primero debes tener, para poder hacer y finalmente ser. La realidad es todo lo contrario primero hay que ser, después hacer y finalmente tendrás.
Es por eso por lo que te cuesta tanto conseguir tus metas. La casa se comienza con unos buenos cimientos, y esos cimientos son el ser, que sostiene todo lo demás. Aprende a ser por encima de los miedos y las circunstancias, es así como conseguirás todo lo que te propongas.
¿Estás de verdad asumiendo la responsabilidad con tu éxito?

De esto te hablaba al principio del artículo ¿Estás verdaderamente comprometida con tu éxito, o te limitas a buscarte excusas, en circunstancias o personas externas? Todo tiene un precio en esta vida, a veces es dinero, a veces esfuerzo, otras el romper con paradigmas establecidos o con apegos.

La pregunta es ¿Estás dispuesta a pagar el precio, o prefieres pasarte la vida a merced de las circunstancias y culpando a factores externos de tu falta de suerte? Créeme que el precio a pagar por no comprometerte con tus sueños es mucho más alto. Lo que te detiene no son los factores externos, sino tu miedo a los mismos y a supuestas desgracias que nunca ocurren.
Podrás culpar a lo que quieras y a quien quieras, pero eso no va a cambiar tu vida, ni te va a solucionar problemas.
Aplica estas estrategias a tu vida, y comienza a conseguir tus resultados deseados.

MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com

Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

24 de junio de 2022

Escuchar para ayudar a transformar


A menudo, consideramos que estar dotados de determinados recursos, por ejemplo para conducir grupos de trabajo, nos habilita para definir o decidir qué debe hacer el grupo. Sin embargo, esto no es así, el grupo no hará ninguna otra cosa que aquella que quiera hacer, resulta evidente que no si no quiere movilizarse para lograr el objetivo propuesto, simplemente no lo hará.

Afortunadamente, mi experiencia profesional me dice que el grupo, en prácticamente todos los casos, sí va a querer trabajar por el objetivo, lo que no quiere decir que, también a menudo, no se muestren presentes algunas dificultades, indicar un camino para superar esas dificultades, hacer descubrir al grupo sus posibilidades reales, esa sí es nuestra tarea.


Cada vez voy eligiendo con mayor frecuencia el término “dinamizar” para sintetizar mi tarea como Coach de grupos. El grupo posee una energía y una capacidad latente, mi tarea es hacer que pase de ese estado potencial a un estado real, dinamizar el estado “de posibilidad” para que se materialice, para que pase a un estado “de realidad” y para ello debo empezar por el principio.

El principio es escuchar al grupo, pasadas las presentaciones y las definiciones de la tarea a realizar, hay que dejar que las personas hablen, que muestren sus inquietudes, sus dudas e incluso sus incredulidades, haciendo esto, en definitiva nos estarán mostrando los posibles factores limitadores presentes. Hay, por tanto, que escuchar y escuchar activamente, escuchar para ayudar a transformar, cuando sea necesario, aquello que nos es mostrado.

Y aquí sí pondremos en juego nuestras habilidades, aclararemos y fijaremos el objetivo (o los objetivos) lo haremos de forma que el grupo comprenda que resultan alcanzables, modificaremos lo que sea preciso para que el grupo “haga suyo” el propósito del trabajo, mostraremos las diferencias habilitadoras respecto a situaciones negativas pasadas, también ayudaremos a que el grupo se reconozca como el mejor grupo posible para esa tarea, en suma utilizaremos lo que sabemos para hacer que el grupo pueda, realmente, firmar su propia alianza con el objetivo, la alianza que necesitamos para encarar la tarea.

Nuestra escucha debe servir también para algo más, y eso es para mostrar nuestra plena aceptación del grupo, que quiere decir también nuestra aceptación de las personas del grupo. El adagio nos lo dice con claridad: “no se transforma lo que no se acepta”. Al aceptar al grupo damos el primer paso para llegar a cumplir nuestra doble tarea, dinamizar al grupo para lograr su objetivo y colaborar en la transformación que cada persona debe llevar a cabo.

Escuchemos, entonces, para ayudar a transformar.

MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com

10 de junio de 2022

El Coaching como ayuda a la buena gestión del tiempo


El tiempo es inflexible, pasa y no se detiene, aunque a veces tengamos la sensación de todo lo contrario. El tiempo es el bien más valioso que tenemos. Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo dedicados a muchos problemas relativamente secundarios en lugar de concentrarnos en pocas actividades, pero de vital importancia. Un Coach le ayudará a gestionar y a rentabilizar su tiempo.

La Ley de Pareto sobre el tiempo, fijada por el economista italiano Vilfredo Pareto, que formuló realizando investigaciones estadísticas dice que:
  • El 20% de la entrevista proporciona el 80% de las conclusiones. 
  • El 20% del trabajo de mesa posibilita el 80% del éxito en el trabajo total. 
  • El 20% de nuestro tiempo contribuye al 80% de los resultados. 
  • El resto suelen ser imprevistos, urgencias, interrupciones, correcciones, etc.
Esta ley puede aplicarse para conocer lo que da resultado en la empresa y para decidir correctamente qué hacer en primer lugar, con el objetivo centrado en las tareas de mayor rentabilidad.

La mayor parte del tiempo y de la energía se malgastan porque faltan objetivos, planificación, prioridades y visiones de conjunto.

Una perfecta gestión del tiempo nos abrirá caminos para:
  • Obtener una mejor panorámica de las actividades y prioridades.
  • Tener más tiempo libre para la creatividad.
  • Dominar, reducir y evitar el estrés. 
  • Tener más tiempo libre. 
  • Alcanzar consecuente y sistemáticamente los objetivos propuestos.
La capacidad para gestionar bien el tiempo es una habilidad que las empresas valoran cada vez más en sus trabajadores, ya que este factor mejora la productividad y la competitividad de la organización.

Los “ladrones del tiempo” son: las interrupciones, el mal uso del teléfono, reuniones no previstas, dejar las cosas para después, desorden y burocracia, comunicación ineficaz, el mal uso del correo electrónico, la escasa disciplina personal.

Así, gestión del tiempo es cualquier sistema para controlar el tiempo de la forma más eficiente posible. Estableciendo un sistema de control del tiempo en el quehacer diario es posible aprender a identificar y eliminar los factores que hacen perder el tiempo y desarrollar su control con eficacia.

Para gestionar bien el tiempo se pueden aplicar una serie de principios básicos:
  • Planificar por adelantado. 
  • Hacer y seguir una lista de prioridades: tareas importantes y urgentes, tareas importantes, tareas urgentes y tareas minucia. 
  • Agrupar las tareas según las capacidades requeridas. 
  • Programar actividades de descanso. 
  • Prometer menos y cumplir más. 
  • Hacer un seguimiento de los procesos. 
  • Delegar todo lo que se pueda. 
  • Establecer parámetros para decir “no” 
  • Tener en cuenta la curva del rendimiento.
La Agenda, programa diario o conjunto de acciones previstas para el día, es una excelente forma de recordar, flexibilizar o priorizar los objetivos laborales. La principal dificultad con la que nos encontramos es su alteración por imprevistos que surgen.

Como sugerencias se ofrecen las siguientes:
  • Anotar en primer lugar las fechas ya comprometidas para entrevistas, citas o reuniones.
  • Señalar las tareas con fechas/horas límite establecidas previamente. 
  • Reservar espacios temporales para asuntos con fechas límite. 
  • Anotar el resto de cuestiones que se consideren importantes a las que tengamos que dedicarles tiempo.
Su Coach le planteará las siguientes preguntas:
  • ¿Cómo resuelve cumplir con todo lo que quiere o necesita hacer a diario a lo largo del día, va pasando tranquilamente de una actividad a la siguiente? 
  • ¿Cómo determina cuánto tiempo le llevará una actividad? 
  • ¿Escribe una lista de los asuntos que debe resolver en el día? 
  • ¿Cómo establece prioridades? 
  • ¿Sabe decir ”no?” 
  • ¿Cómo es ahora mismo un día normal de trabajo? 
  • ¿Cuántas cosas intenta hacer en una sola jornada? 
  • ¿Es realista al respecto? 
  • ¿Qué actividades de su trabajo, son prioritarias? 
  • ¿Cómo puede saber qué actividades son prioritarias? 
  • ¿Qué necesita que ocurra para que determinadas actividades no acaben en la lista de cosas urgentes o importantes? 
  • ¿Qué le gusta más hacer de todos los asuntos que son de su competencia? 
  • ¿Sabe delegar? 
  • ¿Es capaz de darse a Ud. mismo el apoyo que necesita? 
  • ¿Qué va a hacer para alcanzar su objetivo? ¿Cuándo, dónde y cómo?

MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Te invitamos a suscribirte para que te lleguen nuestros artículos a tu correo

24 de mayo de 2022

Mentiras que hablan cuando el rostro expresa

¿Una verdad a medias es verdad o mentira?
Una mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcial, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad en forma parcial o total.

Mi finalidad al escribir este artículo es para dar a conocer un poco mas de este misterioso “deporte” que la humanidad ha practicado desde sus inicios. Pareciera que es la mentira y no la verdad la que rige su conducta y su diario vivir.
Comprender  los motivos y circunstancias que llevan a las personas a mentir o a decir la verdad puede contribuir a  comprender muchos hechos y las mismas relaciones humanas. La Biblia entera condena la mentira como uno de los pecados más graves. La pone a lado con el asesinato y el adulterio. Si tomamos la mentira como una metáfora puedo  proponer que la mentira  es la tentación a vencer por el ser que busca la verdad de su existencia.
Mentir o engañar es a veces el recurso o la estrategia a la que muchas personas de distintos ámbitos acuden para lograr sus objetivos. Es cierto que decir en todo momento la verdad no es lo más oportuno siempre y que una  mentira o verdad a medias es  generalmente una salida democrática que evita  el caos. Todo ello es lo que hace  que  especialistas y estudiosos del tema tengan mucho por estudiar y descubrir ya que  en las palabras mencionadas en algún discurso, en la letra escrita por alguna persona o hasta en los leves gestos que a la gesticulación facial o corporal se añaden al hablar, dan indicios de lo que es verdad o mentira para la persona que lo hace ya sea de forma consciente o inconsciente.
También es necesario destacar que una mentira  que se repite muchas veces, aunque llegue a considerarse como verdad no la hace verdadera, así se afirmó en la antigüedad que la tierra era plana,  y notemos ahora lo que se dice, y yo me pregunto será verdad lo que ahora se dice…La humanidad puede ver con sus ojos, escuchar con sus oídos y comprender con su mente lo que es la verdad absoluta o ¿Será que nada es verdad, nada es mentira, todo depende del cristal con que se mira?
En mi preparación como entrenador de desarrollo humano he confirmado que es más lo que se desconoce que lo que conoce de la naturaleza humana y la creación misma. Los  cinco sentidos el cuerpo humano y hasta sus percepciones sensoriales son limitadas  para  captar  las realidades del Universo que nos rodean y que al mismo tiempo  nos crean y  al cual le damos sentido con el pensamiento para tener un auto concepto de nuestra existencia en este planeta.
Por lo pronto puedes conocer más del tema aprendiendo a detectar mentiras con rasgos faciales, ademanes, gestos, posturas, entonaciones y demás detalles que tiene la comunicación si  aprendes a dominar las técnicas que apoyan a detectarlas; descubriendo tus capacidades como polígrafo humano o con conocimientos degrafología en la escritura o programación neurolingüística de las conductas humanas.
Las creencias e ideas de cada persona son un misterio  inclusive  para la misma persona que las piensa,  innumerables estudios   tratan de explicar aún sin respuesta de donde se genera el pensamiento  y  un factor repetitivo en la conducta humana es su necesidad y capacidad de mentir en todo momento. Tal vez lejos de ser un defecto sencillamente sea una característica de supervivencia que ha dado a la humanidad grandes ventajas sobre el resto de las especies que aunque también muestran indicios de engaño para evadir o cazar a sus presas no superarán nunca la capacidad humana de generar mentiras.
“Dentro de una gran mentira siempre hay una pequeña verdad”

MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com

Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

27 de abril de 2022

El valor del tiempo



Nuestro entorno nunca estuvo tan acelerado como ahora. La entrada de nuevas empresas en la última década lleva las organizaciones a ser más competitivas y por ello a aumentar la productividad de los trabajadores. La capacidad de reacción es hoy un factor diferencial y de éxito para las organizaciones.

Para poder adaptarse a ello, los trabajadores deben tener claro el sentido de urgencia de tratar los retos de negocio en tiempo cierto. Ello significa muchas veces tener que realizar horas extras y mucho más a menudo que uno lo quisiera. ¿Cuántas veces hemos escuchado expresiones como “me faltan horas”, “no tengo tiempo”?

El tiempo es inflexible y tiene el valor de la transformación que uno produce en ese espacio. Es entonces primordial saber controlarlo y no dejarse llevar por él. La gestión del tiempo es una de las disciplinas que no debería de faltar en las aulas de las universidades, sin embargo es probablemente la que carecen muchos profesionales.

Maximiza tu tiempo:

  • Planificación: Establezca a principio de semana las prioridades y diferencia lo urgente de lo importante para saber actuar de manera ordenada. 
  • Programación: Realice un programa de actividades con objetivos claros para plasmarlo en su agenda. 
  • Pendientes: Establezca al fin del día los temas pendientes que tenga, esto reducirá su nivel de estrés y le permitirá tener un mejor descanso. 
  • Concentración: evite interrupciones, establezca disciplina con sus colaboradores para no ser interrumpido durante sus tareas. 
  • Controle su avance: Establezca lapsos de tiempo, por ejemplo para preparar una presentación: 15min para establecer el agenda, 1h para desarrollar el contenido, 30min de revisión y 15min para el diseño. 
  • Recarga de energías: Duerma las horas requeridas, maximizar el tiempo es ante todo tener energía para actuar más rápidamente. 

Fijase tiempo para usted mismo, goza de su familia y busque un equilibrio vida laboral y familiar. 

MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

25 de noviembre de 2021

El miedo al cambio

El cambio ocurre diariamente en nuestras vidas, en nuestro trabajo, en las organizaciones, en las relaciones personales, en la política, en la economía, en la sociedad. 


Para mí el cambio es como una ola, tan pronto llega, hay que montarla o si no la ola nos arropa tirándonos de golpe en la arena y sabemos que esto puede ser muy doloroso. Para preverlo es necesario estar atentos a las pequeñas señales. Si no estamos a gusto en una relación, si sentimos que nuestro cuerpo está dando señales de que no está bien, hay que tomar acción. Evaluar y reflexionar sobre la relación y en el caso de nuestro cuerpo ir a un profesional de la salud. Dar el paso y cambiar. Si nos aferramos a la situación no podemos estar libres para el cambio. Cuanto antes nos olvidemos de las situaciones pasadas, antes nos ajustaremos a las nuevas.

La energía del miedo es tan poderosa que genera lo que se teme. Energéticamente hablando, esto lo podemos traducir como: donde ponemos el foco, crece. Siempre que tememos algo, en algún momento en la vida lo vamos a manifestar. Si tenemos miedo a quedarnos sin trabajo, a quedarnos solos, al fracaso, a no encontrar nuestra alma gemela, y estamos constantemente dándole energía a ese pensamiento, tarde o temprano vamos a traer a manifestación lo que tanto tememos. Es preferible pensar y afirmar que lo mejor se manifiesta en nuestras vidas siempre.

Muchas veces el miedo es a algo que podría ocurrir, a lo desconocido y no a algo que está ocurriendo. Tú estás aquí y ahora mientras que tu mente está en el futuro y no te deja enfrentar el presente y trabajar con el.

El momento presente es lo único que tenemos. La mente trata de negar el ahora y huir de él, pasando del pasado al futuro constantemente, lo que crea estados de ansiedad y confusión, no dejándonos analizar objetivamente cual es la verdadera razón del miedo. Para saber si estás en el momento presente pregúntate si hay alegría y entusiasmo en lo que haces. Si no lo hay es que estás entrando y saliendo entre el pasado y el futuro y ves la vida como un esfuerzo continuo. En este momento pon atención a lo que haces y cómo lo haces. El cómo es más importante que el qué, disfrutar y estar presentes en el proceso te da la confianza que necesitas para aceptar plenamente el resultado. Cuando confiamos en Dios, en la Divinidad sabes que el resultado es para nuestro mayor beneficio.

¿Qué herramientas podemos utilizar para aquietar la mente y traerla aquí y ahora? La meditación, las afirmaciones (escritas y habladas en alta voz) la oración, la Yoga, el Tai Chi. Poner nuestra atención en el aquí y ahora es una forma de estar concientes del cambio y es en el ahora que podemos ser partícipes y no espectadores. Es en el ahora que podemos sembrar las semillas que luego darán su fruto. En el ahora podemos visualizar qué queremos sin apegarnos al resultado. En el Budismo Tibetano nos enseñan que una de las causas del sufrimiento es el apego. Suelta y deja ir. La meditación de soltar es muy provechosa para no apegarse. Busca un sitio tranquilo y silencioso, pon tu atención en la respiración y observa tus pensamientos. No entres en dialogo, no juzgues, solamente observa. Visualiza que todos tus miedos los entregas al mar sigue respirando, abre los ojos lentamente y siente la paz y la calma.

MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Si te ha gustado el articulo te invito a suscribirte y a compartirlo en tus redes sociales

30 de septiembre de 2021

Desarrollo del Liderazgo


Al preguntarse por qué no hay mejores líderes con todos los recursos que se invierten en programas de aprendizaje, de seguro la respuesta es compleja, pero una parte se debe a que no se están desarrollando adecuadamente las habilidades y competencias de liderazgo, y hasta en muchos casos se ignoran. Hoy está claro que no se puede utilizar el poder posicional para jefear a los equipos, se debe liderar. Muchos gerentes suelen confundir la administración con el liderazgo, y se sabe que un gerente o jefe no necesariamente es un líder y que un líder no necesariamente tiene un puesto alto o tiene gente a su cargo. Por eso es necesario tener en cuenta las competencias para ejercer un buen liderazgo.

Como tradicionalmente el enfoque para nombrar a los gerentes es el orientado a resultados, entonces buscan gerentes que se destaquen por sus conocimientos o experiencia técnica, son gerentes solucionadores de problemas, pero sin liderazgo. Lo correcto sería seleccionar gerentes que posean, además de amplios conocimientos, probadas habilidades para liderarse a sí mismos, y saber liderar personas y equipos, que estén orientados hacia los resultados y las personas. Este sería el enfoque del gerente-líder, que da el ejemplo, que construye personas y equipos, y sabe que los resultados los producen personas y equipos inspirados y motivados.
Desarrollar las habilidades de liderazgo gerencial debe estar entre los objetivos estratégicos organizacionales. Esto se logra con diversas herramientas a través de programas de aprendizaje, Coaching Ejecutivo y aprendiendo a liderar liderando, no en el aula. Los adultos aprenden mejor cuando ven cómo el aprendizaje impacta y está alineado con las metas del trabajo.
Recordemos que existe una relación directa entre la efectividad de un líder y la productividad y los resultados de la organización.

MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com

Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

11 de diciembre de 2020

Ser Felices


Todos queremos ser felices. Es un anhelo natural de todo ser humano, nuestro derecho y nuestra responsabilidad. Para ello primero debemos definir qué es para nosotros la felicidad. En ocasiones, por el desenfreno en que vivimos no sacamos tiempo para hacer una introspección de lo que es nuestra vida en estos momentos. A veces no sabemos si somos felices o no y preferimos seguir viviendo en una mentira. Por comodidad o por miedo no tomamos las decisiones necesarias para liberarnos del sufrimiento, y hasta llegamos a pensar que el sufrimiento es lo natural. 

Un Coach de Vida puede ayudarte a encontrar la definición de lo que es la felicidad para ti. En el trabajo con tu Coach a través de preguntas abiertas podrás descubrir lo que te hace feliz. Las personas que no se animan a contratar los servicios de un Coach, podrían tomar como referencia lo que los máximos exponentes del Budismo dicen acerca de lo que es la felicidad. El Dalai Lama, líder espiritual del Budismo Tibetano, expone que las personas no han llegado a reconocer que la felicidad es un estado mental y que está en su interior. Lo único que hace falta es poner de nuestra parte para entrenar la mente y cambiar la actitud hacia los eventos y circunstancias que se presentan en nuestra vida. La felicidad es un arte que exige voluntad y práctica. 

Si logramos mantener un estado mental sereno y pacífico, podemos ser felices aunque los retos del diario vivir nos hagan pensar lo contrario. La disciplina interna de la reflexión puede ayudarnos a transformar nuestras actitudes y modos de ver la vida. Esta disciplina consiste en identificar todos aquellos elementos que nos llevan al sufrimiento y aquellos que nos conducen a la felicidad. 

Por otro lado, el Sensei (maestro) Daisaku Ikeda, Presidente de la Sokka Gakai (Sociedad para la Creación de Valores – Budismo de Nichiren Daishonin), expone que hay dos tipos de felicidad: 

La primera es la felicidad relativa. Esta es la que depende de las objetos externos como el dinero, las posesiones materiales, nuestra familia, los amigos, el trabajo, el carro, entre otras. Cuando una de éstas no está satisfecha o se altera, nuestra felicidad se hace añicos y nos sumergimos en un estado de frustración y desesperanza que altera nuestra existencia. Esto se debe a que no hemos entendido que nada es para siempre, todo es transitorio. 

El segundo tipo de felicidad es la absoluta. Ésta la debemos buscar en nuestro interior. Significa desarrollar una condición de vida en la que nunca seamos vencidos por los retos y en la que el solo hecho de estar vivos significa una fuente de gran alegría. Ikeda dice que “La felicidad no es una vida sin problemas, sino la fortaleza para superar los problemas que se presenten. No existe tal cosa como una vida libre de problemas; las dificultades son inevitables. Pero la manera en la que experimentamos y reaccionamos a nuestros problemas depende de nosotros.” 

Hay cuatro componentes que nos ayudan a desarrollar el arte de la felicidad: 

- Tener una práctica espiritual activa. 
- Cultivar diariamente nuestros estados mentales positivos. 
- Erradicar los estados mentales negativos. 
- Cultivar la compasión. 

Para ser felices, es necesario trabajar diariamente para ello y tomar acción, ya que sin acción, nuestros deseos se pueden convertir en ilusión.


MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

9 de diciembre de 2020

Coaching para la Pequeña y Mediana Empresa (PyME)

Al inicio de mi actividad como coach para la pequeña y mediana empresa (PyME), hace ya casi un par de años, me contrató una compañía para llevar a cabo un servicio de consultoría y coaching. Se trataba de una escuela de formación que pretendía incrementar las ventas y obtener más rentabilidad a la escuela debido a que empezaba a debilitarse en algunos aspectos económicos.


Habíamos acordado unas sesiones de un par de horas, dos veces por semana y durante algunos meses. Pronto me di cuenta de lo siguiente: cuando coincidíamos, las sesiones no eran tan productivas como yo deseaba. El tiempo pasaba volando y pronto era ya la hora de irme.

De regreso un día a mi casa, me pregunté: ¿qué realmente está sucediendo en las sesiones? ¿Por qué tengo esta sensación de que no estoy realizando correctamente mi trabajo?

Repasé mis notas y descubrí que muchas veces los compromisos a los que llegábamos eran escasos. Nos costaba centrarnos en los temas a tratar y saltábamos de uno a otro de forma constante. “Ricardo”, el gerente de la empresa, tenía la costumbre de hablarme constantemente de su pasión, la influencia de las filosofías orientales en el mundo occidental, y eso restaba siempre tiempo a nuestras sesiones.
Entonces llegó mi dilema: ¿cómo puedo decirle a "Ricardo" que su tema favorito nos estaba impidiendo trabajar según lo acordado, de tal forma que no se sintiera molesto por ello?

Llegó de nuevo el día de la sesión. Como todas las tardes en que nos reuníamos, nos encontramos en su despacho. Empezamos a tratar los temas que habían quedado pendientes en la última sesión. Al cabo de unos minutos, "Ricardo" empezó a hablar de aquellos temas. Otras veces, habría intentado encaminarlo hacia el contenido de las sesiones, pero esta vez decidí no hacerlo. Me callé y simplemente escuché. ¡Así habló durante casi más de una hora!

Durante el proceso, yo me sentía culpable. No obstante, creía que era necesario en cierta manera llevar al límite la situación. Curiosamente, durante esa conversación me comentaba que "a veces sentía que las otras personas no le escuchaban", que "no mostraban interés por sus temas"…

Finalmente, llegó el momento de terminar la sesión, así que le dije asertivamente lo siguiente: “Ricardo, siento interrumpirte, pero me tengo que ir. Por cierto, ¿qué puntos tenemos que tratar la semana que viene?” "Ricardo" se quedó entonces muy serio; tras un largo silencio, me dijo: “Marie, me acabo de dar cuenta que he estado hablando todo el rato de otros temas, excepto de lo que teníamos que hablar. Lo siento….” 

“Ricardo”, le contesté: “tú me has contratado con una serie de objetivos y esperas una colaboración de mi parte. Recuerda que no puedo responsabilizarme yo sola de este proceso, necesito también tu compromiso. Además, me gustaría que para el próximo día pienses en lo siguiente: son varias las veces que me has comentado que los demás no te escuchan, pero ¿qué piensan los demás acerca de tus temas?”. “No lo sé, respondió Ricardo. Quizás yo tampoco los escucho cuando ellos hablan ….”

Bueno, ahora me encantaría deciros, queridos lectores, que desde entonces "Ricardo" se centra únicamente en los temas por tratar en cada sesión y que habla menos y escucha más. Pero lo cierto es que las actitudes no cambian de un día para otro; necesitan un proceso, para unos más y para otros menos. ¿En qué ha cambiado entonces la situación? Ahora es más consciente de lo que pasa y sólo con un gesto, una mirada o una indicación se concentra rápidamente en el tema de interés y me da la libertad de poder ir corrigiendo dicha situación, sin que ninguno de los dos nos sintamos incómodos. Ahora es más fácil establecer y rectificar objetivos, así como establecer compromisos para las próximas sesiones. 

¿Cuáles son aquellas actitudes de vuestros clientes que os gustaría cambiar para poder realizar mejor vuestro trabajo? ¿Cómo han pensado cambiarlas

No existe ninguna fórmula mágica para el cambio de actitudes. Es importante reconocer qué es lo que está pasando, escuchar, observar y entonces decidir cómo vamos a actuar. No siempre se obtendrán resultados garantizados, así que siempre cabe el riesgo de no obtener lo que esperábamos. De cualquier forma, resulta imposible aquello que no se intenta. Siempre estamos a tiempo para rectificar.

MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com

Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

23 de noviembre de 2020

Cómo es una sesión de Coaching



Una sesión de coaching es una conversación, con resultados, entre al menos dos personas, un Coach, persona que dispone de aprendizajes en artes y herramientas de coaching y un cliente Coachee, quien dice, piensa o creer tener un problema o necesita y/o desea trasladarse desde donde está hasta un objetivo propuesto.

El coaching es un entrenamiento personalizado tras haber llegado a un acuerdo coach y coachee

La necesidad de la conversación de coaching se da porque surge una necesidad de dar solución a un problema, se está trabado por algo, se desea establecer objetivos y no se tiene claro…

El detonante para realizar la sesión de coaching puede ser, tener un problema al que no se le encuentra solución, como querer fijarse y alcanzar un objetivo, sin tenerlo claro ni saber cómo hacerlo, u otras muchas situaciones en las que por si solo no se encuentra solución.

En las sesiones de coaching se puede tratar:
  • Aclarar y fijar metas y objetivos bien diseñados, alcanzarlos y seguir más allá. El límite lo pone la persona.
  • Que la persona tome consciencia de sí misma, y pueda explicar sus necesidades, deseos y objetivos.
  • Fijación de un plan de acción, objetivos, metas, estrategias y tácticas accesible, medible y beneficioso.
  • Lograr despertar el desarrollo de las capacidades de acción de la persona.
  • Que la persona se pueda centrar en lo que realmente más le importa.
  • Se crean las condiciones para generar nuevas formas de pensar.
  • Que la persona tome la responsabilidad sobre sus elecciones, tomando las riendas de tu vida y sienta un hacer con sentido.
  • El motivar a las personas durante su aprendizaje hacia la superación y crecimiento personal, para lograr su adecuada situación, de excelencia.
  • Facilitar positivamente el comportamiento más adecuado para la persona.
  • Facilitar la estimulación en las personas para que aprendan y siga aprendiendo para después actuar con excelencia.
  • Colaborar en el despertar y descubrimiento de las cualidades de la persona.
  • Facilitar el reforzamiento de las creencias de base adecuadas para la persona.
  • Acompañar a la persona en la elaboración de sus estrategias, para lograr sus metas.
  • Facilitar el camino del progreso poniendo especial énfasis en la excelencia y el éxito.
  • Disolver posibles tropiezos que surjan en el camino, hacia las metas, aprendiendo de ellos.
  • En cada situación encontraremos el camino más adecuado, incluso en momentos que parece imposible todo.
  • Tratar las emociones para hacer el uso más adecuado de ellas, optimizándolas.
  • Encontraremos nuevas formas para estar en la vida.
  • Sentirás que puedes ser quien quieres y deseas ser.
  • Serás el líder de tu vida sin depender de otra persona, al ritmo que tu decidas.
  • Facilitación para ver la misma realidad de manera diferente, de la forma adecuada, a dar solución al problema.
  • Ayuda para que te concedas el ser, sentir, querer hacer y también el deshacer.
  • Facilitación del paso a una nueva realidad, dejando ir la existente sin anhelos ni deseos de permanencia.

El coach no asumirá el rol de amigo o de confesor.

En la conversación abundan las preguntas basadas en el “para qué”.

Siempre se antepondrán las necesidades, opiniones, ideas y metas del cliente, ante la opinión y pensamiento del coach.

El cliente no ha de esperar respuestas por parte del coach, aunque este ha de ayudar al cliente a sacar de sí mismo, despertando su potencial, las respuestas que necesita, lo que también contribuirá a ser más libre. Ello no significa que al cliente no le sea necesario el coach, en ese momento, pues si fuese así, ya el cliente dispondría de sus respuestas.

El cliente actúa en función de su descubrimiento, porque así lo decide él, no porque se lo haya dicho el coach.

Llegarás al final de la sesión con la conciencia adecuada para ponerte en acción, y encaminarte hacia la excelencia.

¿Deseas conocer más o quieres tomar sesiones de coaching presenciales o a distancia? Escríbenos o contáctanos


MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

16 de noviembre de 2020

Hablar de crisis es promoverla



Vivimos un mundo que fluye sin parar, rodeados de vientos de cambio, en donde cada vez son más las certezas que se pierden. Sin embargo, una de las únicas cosas seguras que si tenemos al iniciar este año, es un lienzo en blanco y el dibujo que estaremos creando día a día de acuerdo a nuestra actitud.

Una vez Einstein dijo "que hablar de crisis era promoverla y callar en la crisis era exaltar el conformismo". Dejemos de quejarnos o de ignorar la realidad, y ocupémonos de ser más creativos, la creatividad es inherente dentro del universo y brilla esplendorosamente dentro de cada uno de nosotros.

Muchas personas están pensando que son víctimas de las circunstancias y que hay muy pocas cosas que puedan hacer para cambiarlas. Cuando una persona se siente víctima de una situación, o cree que no tiene manera de poder cambiarla, se está auto limitando de una manera muy fuerte. Hay que eliminar el viejo rol de víctima y cambiar la visión al nuevo paradigma representado por el rol de que yo puedo crear mi propia realidad con mis pensamientos, actitudes y acciones.

Estamos viviendo tiempos de cambio y como dijo el CEO de una Fortune 500 a sus gerentes: “O administran el cambio, o cambiamos la administración.”

Recuerde que el éxito del viaje no depende de la manera en que el viento sopla, sino de cómo se ajusta la vela. El marinero experto hace que el viento lo lleve donde él quiere ir, y no donde el viento lo quiere llevar.

Indiscutiblemente cuando finalice el año, el lienzo tendrá una pintura. Esta pintura puede ser una obra de arte, o cualquier boceto y esto va a depender únicamente de la actitud y el compromiso de cómo cada uno de nosotros asuma el reto.

Tomemos consciencia de que muchos comportamientos, creencias y actitudes que en el pasado nos condujeron al éxito- hoy pueden llevarnos a la ruina.

MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

18 de agosto de 2020

Resignación: En tiempos de crisis unos lloran y otros venden pañuelos

"Hoy no voy a poder empezar... tengo un montón de excusas por hacer…"



La última vez que dijiste que "tenías un buen día", en realidad ¿Qué quisiste decir?

La mayoría de la gente hace tiempo que dejó atrás la idea de asumir la responsabilidad de asegurar que realmente tiene un buen día, ¡en lugar de esforzarse para conseguirlo!

Es tan fácil ser mediocre y caer en el conformismo...

¿Cuánta gente conoces que lleva una vida que no quiere? Y sin embargo ahí está, conformándose, viendo cómo pasan los días sin pena ni gloria, auto justificándose continuamente en lugar de hacer algo para cambiar.

Las personas tenemos una enorme capacidad para encontrar justificaciones, de hecho aunque hagamos algo con lo que no estamos conformes, encontraremos justificación, por lo general echando "balones fuera" y derivando responsabilidades a otros. "Estuve obligado a hacerlo, yo no quería, me dijo que...", suelen ser de las más habituales. No debemos de olvidar que, en último grado, tan solo nosotros somos los responsables de nuestras acciones, o de la omisión de las mismas.

Sin embargo, así como tenemos capacidad para justificarnos, también la tenemos para comprometernos con nosotros mismos, y eso es algo vital para cristalizar el proceso del cambio, compromiso, acompañado de una gran dosis de voluntad.

Si quieres comenzar a cambiar tu vida, empieza por asumir la parte de responsabilidad que te corresponde, tanto para lo bueno como para lo malo.

Últimamente quizás la mejor de las justificaciones que se puedan encontrar es la crisis...sin embargo no hay que olvidar que la crisis está ahí, para ti, para mí, para todos...y en medio de la crisis hay empresas y gente que están funcionando y encontrando trabajo.


La opción fácil es quedarse lloriqueando en una esquina, sin embargo ¿Que aporta eso? NADA. Está en tu mano el sobreponerte a la situación y coger el toro por los cuernos. 

No debemos olvidar que no podemos cambiar nuestras circunstancias, pero en todo momento podemos elegir como reaccionamos ante ellas.

Puedes llorar...o vender pañuelos.

MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo 
No olvides compartirnos en tus redes sociales 

22 de abril de 2020

No intentes cambiar al otro, cambia tú

“Todo el mundo quiere el cambio, pero nadie quiere cambiar”

¿Cuántas veces hemos intentando que otra persona cambie? Nuestra pareja, nuestra madre, un amigo, un compañero de trabajo… Parece que existe una extraña tendencia a querer que los demás cambien, y lo peor es que esto nos genera una gran frustración cuando vemos que no lo conseguimos.

¿Tan difícil es entender que no podemos cambiar a otro?

No intentes cambiar al otro, cambia tú, para que una persona cambie es imprescindible que quiera hacerlo. No depende de nosotros, sino de su propia voluntad.
No culpes a los demás de no ser cómo tú o de no ser cómo tú quieres que sean, pues seguro que tú no estás dispuesto a ser como quieran los demás.
Lo primero es entender que a las personas hay que aceptarlas tal y como son, y aceptar también que cada uno pensamos y sentimos de manera diferente. Esto, que parece tan obvio, en la realidad no lo es tanto.
A menudo nos empeñamos en cambiar actitudes o comportamientos de los demás sin tener en cuenta que algo que para nosotros puede ser muy importante para el otro no tiene por qué serlo, y al revés.
Tendemos a generalizar nuestras creencias hasta el punto de hacernos inflexibles sin apenas ser conscientes.

Acepta a las personas tal y como son
La eterna lucha por cambiar al otro pasa por la aceptación. Tienes que pensar que al final cada uno elige, aunque no siempre elijamos lo mejor. No puedes tener poder sobre los demás ni otorgarte una responsabilidad que no te pertenece.
Llegado este punto, piensa: ¿Para qué quieres que el otro cambie? Puede que la respuesta sea para que sea más feliz o para que sufra menos, aunque si profundizas un poco más quizás llegues a reconocer que sería para que tu relación con él mejore.
Y ahora te pregunto: ¿de qué otra forma podrías conseguir eso?

Empieza por cambiar tú
Si quieres que tu relación con otra persona cambie, empieza por cambiar tú. La mejor manera de mostrarle a los demás lo que quieres es mostrándote como ejemplo.
Si no te gusta que te griten, aprende a hablar con respeto a los demás sin subir el tono. Si no te gusta que te hagan esperar, sé puntual. Si no te gusta cómo se comporta tu pareja con tu madre, mejora tu relación con tu suegra; si no quieres que tus amigos se olviden de ti, llámales más a menudo.
Otra de las cosas que debes recordar si quieres mejorar la relación con alguien es que las personas no leemos mentes: si quieres o necesitas algo, pídelo.
Una de las cosas que más daño hace en las parejas y en las relaciones en general es esa manía que tenemos de esperar que el otro acierte o adivine aquello que tanta ilusión nos hace o las cosas que para nosotros son importantes.
¡Basta ya de tonterías! Las personas hacemos lo que creemos que es lo mejor en cada momento; si hay algo de otra persona que no te gusta o te está haciendo daño, díselo.

Cambiar tú para que todo cambie
Las relaciones son sistemas, de manera que si tú cambias, el sistema cambia, o lo que es lo mismo: si tú empiezas a comportarte de manera distinta con tu madre, ella también cambiará su forma de actuar contigo. Si no te gusta cómo ha hecho algo un amigo, muéstrale otra forma de hacer las cosas.
Si tú esperas que el otro haga algo, lo único que conseguirás es comprobar cómo el otro está esperando que lo hagas tú y así no habrá nunca forma de mover el puñetero sistema. Como dijo Robert Dilts: “Todo el mundo quiere el cambio, pero nadie quiere cambiar”.

Deja entonces de luchar y pelear para conseguir que otros cambien, entre otras cosas porque a estas alturas ya deberías saber que no es algo que dependa de ti.

Acepta que cada persona es un mundo y que gobernar tu propio mundo ya supone suficiente faena.

Así que recuerda las palabras de Ghandi:
 "Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo."


MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com


Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo