Mostrando las entradas con la etiqueta Estimulación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Estimulación. Mostrar todas las entradas

24 de septiembre de 2021

Diferencias entre un Jefe y un Líder


En muchas ocasiones, los jefes se esfuerzan por conseguir que el equipo que tienen a su cargo funcione. Sin embargo, tratar a los empleados como “números” puede llegar a ser contraproducente y, aunque dé resultados, es necesario ir un paso más allá. 

El líder es aquella persona capaz de influir en los demás. Es la referencia dentro de un grupo (ya sea un equipo deportivo o el departamento de una empresa). Es la persona que lleva “la voz cantante” dentro del grupo; su opinión es la más valorada.

El jefe es la cabeza de una organización. Una persona arcaica y encorsetado por la empresa, se encuentra en el puesto superior de la jerarquía y tiene las facultades necesarias para mandar a sus subordinados.
Hay quienes no entienden que lo importante es ser un buen líder, más que un jefe exitoso, sobre todo si no lo haces bien.

¿Cuál de ellos eres tú?

El jefe regaña. El líder, en cambio, ayuda a buscar una solución.


La percepción sobre su autoridad.
Para un jefe la autoridad es un privilegio concedido por su puesto de mando.

Para un buen líder, en cambio, la autoridad es un privilegio solo si es una herramienta útil para la organización.

El jefe hace suya la máxima de “yo soy el que mando aquí”.
Mientras que el líder encuentra su inspiración en la frase “yo puedo ser útil aquí”. El jefe machaca al grupo y el buen líder se mantiene al frente, los guía y se compromete día a día.

El jefe te desmotiva y humilla. 
El líder, en cambio, te ayuda a crecer y mejorar.


Imponer vs convencer.
El jefe basa su influencia en la autoridad que dimana del cargo que ostenta.

El líder se gana la simpatía y la voluntad de quienes le rodean.

El jefe hace valer su posición dentro de la jerarquía, mientras que el líder cultiva y cuida su liderazgo cotidianamente. 

El jefe siente la necesidad de imponer su criterio, usando largos monologos; el líder convence y ejemplifica sus argumentos, no busca desterrar a los demás, sino construir conocimiento y plan de acción.

El jefe te dice lo que quiere. 
El líder te muestra cómo se hace.


Miedo vs confianza.
El jefe infunde temor, miedo, suele amenazar, y su equipo le teme, le ponen buena cara cuando está cerca pero le critican duramente cuando no está presente.

El líder es una fuente de confianza, empodera a las personas, genera entusiasmo cuando trabaja, estimula al grupo reconociendo las buenas labores y el esfuerzo de sus miembros. 

El jefe precisa obediencia ciega, el líder persigue que la motivación impregne a todos. Si sientes miedo de tu superior, es un jefe corriente, si en cambio lo valoras y aprecias, tu superior es un líder.

El jefe te elimina si te equivocas. 
El líder jamás te deja atrás.


La gestión de los problemas.
El jefe quiere señalar a quien ha cometido el error; implanta la creencia de buscar a los culpables. De este modo, abronca, castiga y grita si algo no sale bien, para advertir al culpable y al resto de personas.

El líder sabe entender los errores y calmadamente reorienta la situación. No se encarga de señalar los errores ajenos ni de acusar a nadie, sino que busca solucionar el problema y ayudar a quien lo ha cometido a levantarse.

El jefe ordena lo que tienes que hacer. 
El líder, en cambio, te da sugerencias.


Organización técnica vs organización creativa.
El jefe distribuye las tareas y ordena, y se queda supervisando si sus órdenes están siendo seguidas a rajatabla. 

El líder estimula, aporta ejemplo, trabaja codo con codo con sus colaboradores, es coherente con lo que piensa, con lo que dice y con lo que hace.

El jefe hace que las tareas sean una obligación, pero el líder sabe buscar la motivación en cada nuevo proyecto. El líder transmite ganas de vivir y progresar.

El jefe se lleva el mérito de todo. 
El líder, en cambio, sabe que su equipo también hizo el esfuerzo y lo valora.


Órdenes vs pedagogía.
El jefe conoce el funcionamiento de todo, recela de su secreto que le ha llevado al éxito.

El líder sabe hacer pedagogía de cada tarea, sabe enseñar, tutela decisivamente a las personas para que puedan desarrollarse y hasta superarle.

El jefe organiza la producción, pero el líder les prepara para que alcancen todo su potencial.

El jefe te ordena a que trabajes y hagas que la empresa triunfe. 
El líder te invita a que juntos logren el cambio.


Poder vs inspiración.
El jefe defiende con uñas y dientes su posición de autoridad, ansía la reverencia, quiere mantener sus privilegios.

El jefe dice “haz esto”, el líder dice “hagamos esto”.

El líder hace que la gente normal se sienta extraordinaria, logra comprometer a su equipo en una misión que les permite superarse y trascender. El líder dota de significado e inspiración a su trabajo su vida y la de los que le rodean.

La mayoría de los empleados no renuncian a las empresas…sino a los malos jefes.


MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

23 de noviembre de 2020

Cómo es una sesión de Coaching



Una sesión de coaching es una conversación, con resultados, entre al menos dos personas, un Coach, persona que dispone de aprendizajes en artes y herramientas de coaching y un cliente Coachee, quien dice, piensa o creer tener un problema o necesita y/o desea trasladarse desde donde está hasta un objetivo propuesto.

El coaching es un entrenamiento personalizado tras haber llegado a un acuerdo coach y coachee

La necesidad de la conversación de coaching se da porque surge una necesidad de dar solución a un problema, se está trabado por algo, se desea establecer objetivos y no se tiene claro…

El detonante para realizar la sesión de coaching puede ser, tener un problema al que no se le encuentra solución, como querer fijarse y alcanzar un objetivo, sin tenerlo claro ni saber cómo hacerlo, u otras muchas situaciones en las que por si solo no se encuentra solución.

En las sesiones de coaching se puede tratar:
  • Aclarar y fijar metas y objetivos bien diseñados, alcanzarlos y seguir más allá. El límite lo pone la persona.
  • Que la persona tome consciencia de sí misma, y pueda explicar sus necesidades, deseos y objetivos.
  • Fijación de un plan de acción, objetivos, metas, estrategias y tácticas accesible, medible y beneficioso.
  • Lograr despertar el desarrollo de las capacidades de acción de la persona.
  • Que la persona se pueda centrar en lo que realmente más le importa.
  • Se crean las condiciones para generar nuevas formas de pensar.
  • Que la persona tome la responsabilidad sobre sus elecciones, tomando las riendas de tu vida y sienta un hacer con sentido.
  • El motivar a las personas durante su aprendizaje hacia la superación y crecimiento personal, para lograr su adecuada situación, de excelencia.
  • Facilitar positivamente el comportamiento más adecuado para la persona.
  • Facilitar la estimulación en las personas para que aprendan y siga aprendiendo para después actuar con excelencia.
  • Colaborar en el despertar y descubrimiento de las cualidades de la persona.
  • Facilitar el reforzamiento de las creencias de base adecuadas para la persona.
  • Acompañar a la persona en la elaboración de sus estrategias, para lograr sus metas.
  • Facilitar el camino del progreso poniendo especial énfasis en la excelencia y el éxito.
  • Disolver posibles tropiezos que surjan en el camino, hacia las metas, aprendiendo de ellos.
  • En cada situación encontraremos el camino más adecuado, incluso en momentos que parece imposible todo.
  • Tratar las emociones para hacer el uso más adecuado de ellas, optimizándolas.
  • Encontraremos nuevas formas para estar en la vida.
  • Sentirás que puedes ser quien quieres y deseas ser.
  • Serás el líder de tu vida sin depender de otra persona, al ritmo que tu decidas.
  • Facilitación para ver la misma realidad de manera diferente, de la forma adecuada, a dar solución al problema.
  • Ayuda para que te concedas el ser, sentir, querer hacer y también el deshacer.
  • Facilitación del paso a una nueva realidad, dejando ir la existente sin anhelos ni deseos de permanencia.

El coach no asumirá el rol de amigo o de confesor.

En la conversación abundan las preguntas basadas en el “para qué”.

Siempre se antepondrán las necesidades, opiniones, ideas y metas del cliente, ante la opinión y pensamiento del coach.

El cliente no ha de esperar respuestas por parte del coach, aunque este ha de ayudar al cliente a sacar de sí mismo, despertando su potencial, las respuestas que necesita, lo que también contribuirá a ser más libre. Ello no significa que al cliente no le sea necesario el coach, en ese momento, pues si fuese así, ya el cliente dispondría de sus respuestas.

El cliente actúa en función de su descubrimiento, porque así lo decide él, no porque se lo haya dicho el coach.

Llegarás al final de la sesión con la conciencia adecuada para ponerte en acción, y encaminarte hacia la excelencia.

¿Deseas conocer más o quieres tomar sesiones de coaching presenciales o a distancia? Escríbenos o contáctanos


MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo