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11 de diciembre de 2020

Ser Felices


Todos queremos ser felices. Es un anhelo natural de todo ser humano, nuestro derecho y nuestra responsabilidad. Para ello primero debemos definir qué es para nosotros la felicidad. En ocasiones, por el desenfreno en que vivimos no sacamos tiempo para hacer una introspección de lo que es nuestra vida en estos momentos. A veces no sabemos si somos felices o no y preferimos seguir viviendo en una mentira. Por comodidad o por miedo no tomamos las decisiones necesarias para liberarnos del sufrimiento, y hasta llegamos a pensar que el sufrimiento es lo natural. 

Un Coach de Vida puede ayudarte a encontrar la definición de lo que es la felicidad para ti. En el trabajo con tu Coach a través de preguntas abiertas podrás descubrir lo que te hace feliz. Las personas que no se animan a contratar los servicios de un Coach, podrían tomar como referencia lo que los máximos exponentes del Budismo dicen acerca de lo que es la felicidad. El Dalai Lama, líder espiritual del Budismo Tibetano, expone que las personas no han llegado a reconocer que la felicidad es un estado mental y que está en su interior. Lo único que hace falta es poner de nuestra parte para entrenar la mente y cambiar la actitud hacia los eventos y circunstancias que se presentan en nuestra vida. La felicidad es un arte que exige voluntad y práctica. 

Si logramos mantener un estado mental sereno y pacífico, podemos ser felices aunque los retos del diario vivir nos hagan pensar lo contrario. La disciplina interna de la reflexión puede ayudarnos a transformar nuestras actitudes y modos de ver la vida. Esta disciplina consiste en identificar todos aquellos elementos que nos llevan al sufrimiento y aquellos que nos conducen a la felicidad. 

Por otro lado, el Sensei (maestro) Daisaku Ikeda, Presidente de la Sokka Gakai (Sociedad para la Creación de Valores – Budismo de Nichiren Daishonin), expone que hay dos tipos de felicidad: 

La primera es la felicidad relativa. Esta es la que depende de las objetos externos como el dinero, las posesiones materiales, nuestra familia, los amigos, el trabajo, el carro, entre otras. Cuando una de éstas no está satisfecha o se altera, nuestra felicidad se hace añicos y nos sumergimos en un estado de frustración y desesperanza que altera nuestra existencia. Esto se debe a que no hemos entendido que nada es para siempre, todo es transitorio. 

El segundo tipo de felicidad es la absoluta. Ésta la debemos buscar en nuestro interior. Significa desarrollar una condición de vida en la que nunca seamos vencidos por los retos y en la que el solo hecho de estar vivos significa una fuente de gran alegría. Ikeda dice que “La felicidad no es una vida sin problemas, sino la fortaleza para superar los problemas que se presenten. No existe tal cosa como una vida libre de problemas; las dificultades son inevitables. Pero la manera en la que experimentamos y reaccionamos a nuestros problemas depende de nosotros.” 

Hay cuatro componentes que nos ayudan a desarrollar el arte de la felicidad: 

- Tener una práctica espiritual activa. 
- Cultivar diariamente nuestros estados mentales positivos. 
- Erradicar los estados mentales negativos. 
- Cultivar la compasión. 

Para ser felices, es necesario trabajar diariamente para ello y tomar acción, ya que sin acción, nuestros deseos se pueden convertir en ilusión.


MPC Coaching

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14 de febrero de 2017

Cinco claves para ser feliz


Si te preguntaran: “¿Qué es lo que más profundamente deseas en esta vida?”
Todos,  sin lugar a dudas, responderíamos… “Ser Feliz”.
Encontrar las claves de la felicidad no es tarea fácil. Somos seres maravillosos y complejos en continuo cambio, inmersos en una realidad que a veces nos supera.
Creo que en el colegio tendría que existir una asignatura específica que se preocupara de esto. Ser feliz es lo más importante en este viaje y muchas veces no sabemos navegar en el ancho y profundo mar. 
Creo que cada persona encuentra la felicidad de una forma distinta, pero existen claves comunes que facilitan el camino.
El orden no altera el producto. Todas ellas son imprescindibles para vivir feliz.
¡El Aquí y el Ahora! Vivir en el presente.
A todos nos pasa que tenemos un ruido mental constante que nos marea, nos confunde, nos arrastra y nos vence. Este ruido se alimenta del pasado y del futuro. El pasado te dice: “Y Si hubiera hecho tal cosa”, “Y Si no me hubiera pasado eso”, “Y Si hubiera tomado otra decisión”, y un largo etc. Si te das cuenta muchas de estas frases empiezan por 

“Y Si…”

Y en el futuro también lo utilizamos insistentemente “Y Si no apruebo”, “Y Si me va mal”, “Y Si me pongo nervioso”, y otro largo y negativo  etc.


¡Salgamos del “Y Si” y sus consecuencias!
El “Y Si” se apoya en el miedo, en la frustración, en la culpa, en la negatividad. Te lleva al bloqueo y a la no acción.
Vive el presente. Algunas frases que te pueden ayudar a conseguirlo son: “Estoy aquí y ahora”. ”Eso es todo lo que está ocurriendo en este momento”. “Mi mente está ocupada y centrada en este instante”.
Esto es un entrenamiento, no desesperéis. La meditación y el yoga os pueden ayudar en ir adquiriendo esta práctica.
¡Tener metas y objetivos!
¡Fundamental! Un barco sin timón irá a la deriva. Una persona sin metas también. Tener metas en la vida significa tener ilusiones, tener razones por las que levantarte cada día.
Busca metas que vayan contigo, que nazcan de lo que te apasiona, de lo que te gusta, de lo que te motiva. Y después busca pequeños objetivos por cada una de ellas. Encontrarás la satisfacción de vivir haciendo lo que quieres hacer. Y si mañana sientes que esas metas ya no te sirven, ya no te hacen feliz, ¡cámbialas! Nada es eterno. Hay que probar, jugar, buscar, aprender, empezar.
¡Agradece!
Esta herramienta es muy  poderosa. Al agradecer nos centramos en lo positivo de las cosas, en lo bueno que hay en nuestra vida. Por otro lado, nos llena el alma de alegría. Puedes probarlo varios días seguidos y lo notarás en seguida. La alegría interior viene sola. Alguien puede decir “Es que yo no tengo nada que agradecer”, ¿Estás seguro?
¡Confiar!
Yo cada día me despierto con el canto de los pájaros de mi bloque. Se pasan el día cantando. Lo agradezco muchísimo porque cada día me recuerdan una gran lección: Vivir el presente. Ellos cantan todos los días,  y sin embargo no saben que van a comer mañana. No digo que ahora seamos pájaros despreocupados de todo. Para eso tenemos nuestras metas y nuestros objetivos. La diferencia está en ocuparse y no en preocuparse. Vivir confiando. Si estás en la acción, en la búsqueda las cosas irán viniendo. Es imposible controlarlo todo, así que lo que no dependa de ti, déjalo fluir.
¡Revisa tus creencias!
¿Sabías que las creencias se pueden cambiar? De pequeños aprendemos miles de creencias y las dejamos permanentes en nosotros, sin ninguna revisión o cuestionamiento. De pequeño te decían “No hagas esto que viene el lobo”, la creencia que se construye detrás es “Si no hago lo que dicen mis padres me va a pasar algo malo”. En el mejor de los casos esto lo habrás superado o puede ser que siga existiendo en tu inconsciente. Podríamos poner muchos ejemplos.

Tu trabajo es ver qué creencias tienes que sientas que te limitan de alguna forma. Revísalas, cuestiónalas, y si ya no te valen, no te gustan o no van contigo, reconstrúyelas.
Espero que les sirvan estas claves y las compartan con personas que  hayan aparecido en sus mentes mientras leías el artículo, es también para ellas.

MPC Coaching

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