Mostrando las entradas con la etiqueta Análisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Análisis. Mostrar todas las entradas

30 de abril de 2022

Debería ser obligatorio contar este cuento a todos los niños del mundo

El niño que pudo hacerlo es un cuento que debería ser contado a todos los niños del mundo. La razón es que transmite un potente mensaje: es esencial luchar por conseguir metas y objetivos propios, dejando a un lado a las voces que atentan contra la ilusión.
Esta adaptación de un cuento popular realizada por Eloy Moreno debería ser contada a todos los niños del mundo. Porque El niño que pudo hacerlo, es un cuento que empodera, que refleja la realidad de la vida en la constitución y nutrición de nuestros sueños.
El cuento se aleja del mensaje excesivamente optimista de “Si quieres, puedes”. Porque querer no siempre es poder y eso debe quedarnos claro desde la infancia para no caer en la prisión de la exigencia del imposible.
La capacidad de analizar de manera realista nuestras posibilidades es lo que construye de manera saludable nuestra autoestima, por eso es necesario que anticipemos el puedo al quiero y nos movamos solo por el onírico y mágico impulso del afán de superación.
No queremos niños que tengan que ser perfectos… porque no queremos cultivar la soberbia; queremos niños que se quieran y confíen en sí mismos y en su potencial; que sepan, en definitiva, que a ser ellos mismos nadie les ganará.

El cuento: El niño que pudo hacerlo
Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de pronto, el hielo se rompe y uno de ellos cae al agua. La corriente interna lo desplaza unos metros por debajo de la parte helada, por lo que, para salvarlo, la única opción era romper la capa que lo cubría.
Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.
Golpeó, golpeó y golpeó, hasta que consiguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo. A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos. Cuando les contaron lo ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.
- Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos. 
Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos.
- Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.
- ¿Cómo? -respondieron sorprendidos.
- No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.


Los niños, los sueños y nuestro papel en la construcción de su autoestima

A partir de dos grandes pilares nos desarrollamos y damos rienda suelta a nuestra capacidad de superación. Es decir, cuando somos pequeños, lo que los demás nos digan no solo supone un freno o una estimulación, sino que conforma nuestra identidad y la imagen que tenemos de nosotros mismos.
Como adultos tenemos un papel principal y esencial en la construcción de la autoestima de los pequeños. Por su parte, ellos son como esponjas y absorben con facilidad aquello que observan y aquellos mensajes que les transmitimos. Todos los niños están hechos de un material delicado, inocente, quebradizo, onírico, magnífico. Son mentes burbujeantes que transforman sus juegos en sueños por crear y aspiraciones por cumplir.
Cuando contemplamos a los niños tenemos que ser conscientes de eso, de que somos sus entrenadores, los responsables de sus ensueños, de sus ganas por vivir, de su autoestima y, en definitiva, de su construcción.
Como sabemos, los cuentos son una de las vías de comunicación con los niños por excelencia. A través de ellos les ayudamos a comprenderse, a manejarse en el mundo, a asumir valores y a crear nuevas experiencias. Este cuento transmite un mensaje que se traduce en la importancia de desarrollar una competencia indispensable para mantenernos en pie en la vida: la resiliencia.
Resiliencia entendida como fortaleza, persistencia ante las adversidades y manejo del diálogo interno. Es esencial que nos paremos a meditar lo importante que puede ser contar un cuento como este a un niño para asentar de manera sólida las bases de su castillo.
Mensajes como el de este cuento les ayudarán a entretejer sus alas de una manera especial y meditada y les apoyarán a la hora de experimentar con sus capacidades e intereses pero, sobre todo, les ayudarán a desarrollar de la manera adecuada estrategias de autogestión únicas.

MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

15 de octubre de 2021

Cómo expresar los sentimientos: 10 claves psicológicas

A continuación encontrarás diez estrategias psicológicas que te ayudaran a comunicar tus emociones de forma más natural, empática y asertiva. Una vez las pongas en práctica, verás cómo tu confianza y autoestima mejoran a la par que tus relaciones se afianzan.

1. Intenta ponerte en el lugar del otro

En primer lugar, es necesario que te pongas en la piel de la otra persona y te imagines que alguien viene a decirte lo que tú le vas a decir. ¿Cómo te sentirías? ¿Qué pensarías?

Ponerte en el lugar del otro te ayudará a entender mejor la emoción que quieres comunicar, de modo que le estarás ayudando a que te comprenda (Decety & Ickes, 2009).

2. Practica expresando un sentimiento positivo

Antes de lanzarte a expresar tus emociones negativas, te será útil elegir una persona de confianza y expresarle algún sentimiento positivo que hayas tenido últimamente.

Si tiene que ver con tu situación vital, la fórmula es tan fácil como “Me siento [muy feliz] por [haber aprobado el examen]”.

Si está relacionado con un comportamiento suyo la fórmula sería la siguiente:

“Me sentí [acompañado/halagado/satisfecho]

cuando tú [te quedaste conmigo después de que todos se hubiesen ido /me dijiste que me sentaba bien el traje/cocinaste una cena buenísima]”.

3. Utiliza verbos emocionales

Hay una serie de verbos sensitivos como “siento”, “noto” o “percibo” que no pueden ser rebatidos porque se refieren a tu estado interno, y eso es alguien que nadie puede discutir.

Imagínate que uno de tus amigos te dice “Sé que he conseguido el trabajo que tanta ilusión me hacía, pero aun así me siento vacío.” ¿Crees que alguien podría rebatir una afirmación así? A diferencia de los razonamientos, las emociones se sienten sin que nosotros las podamos controlar, de modo que no hay discusión posible.

Otros verbos emocionales que puedes usar son: “Me alegra”, “Me entristece”, “Me asusta”, “Me sorprende” o “Me indigna”.

4. Explica el porqué de tu emoción

Solemos creer que no es necesario que justifiquemos cómo nos sentimos, pero lo cierto es que explicarnos nos ayudará a que el otro nos entienda.

Existen estudios que señalan que cuando nos justificamos estamos demostrando que somos humanos, que tenemos motivos para sentirnos así, y con eso conseguiremos que se sienta más cercano a nosotros.

Imagínate por ejemplo que quieres decirle a tu amigo que te sientes muy desafortunado en las relaciones y que al final ninguna te sale bien. Dicho así parece un lamento más, pero ¿y si lo expresases con honestidad? “Me siento muy frustrado cada vez que una relación no sale bien, porque me da la sensación de que hay algo malo en mí.”

En este momento estarás revelando tus sentimientos en profundidad, te quitarás un peso de encima y tu amigo podrá apoyarte con más empatía.

5. Usa la perspectiva subjetiva

Cuando quieras acompañar tu emoción de un razonamiento, te recomiendo que uses la perspectiva subjetiva (también conocida como mensajes “Yo”). Con ella evitarás que la otra persona se sienta atacada o discuta lo que le estás diciendo.

Para conseguirlo, introduce elementos en tu mensaje que lo conviertan en subjetivo, como “en mi opinión”, “bajo mi punto de vista”, “considero” o “para mí”. Observa la diferencia:

Ayer me trataste mal y me siento ofendida”. Este mensaje puede provocar conflicto porque, si la otra persona cree que no te trató mal, se defenderá de tu acusación.

“Considero que ayer me trataste mal y por eso me siento ofendida”. Este mensaje es más asertivo, porque nadie puede discutir tu perspectiva y visión de las cosas. Estás asumiendo la responsabilidad de tus propias emociones, sin atribuirlas a nadie.

6. Di el nombre de la otra persona

Cuando quieras expresar tus sentimientos a alguien, puede serte de gran ayuda empezar diciendo su nombre.

Oír el propio nombre activa el área cerebral de la recompensa, así que al escuchar cómo decimos su nombre, toda su atención se dirigirá hacia nosotros. Es una forma de generar cercanía y predisponerle para que acepte mejor lo que vamos a decir a continuación (Howard & Kerin, 2011).

Recomendación:
Imagínate que le quieres explicar a una amiga que hoy te encuentras alterada, pero no sabes bien cómo hacerlo porque tampoco tienes claros los motivos. Intenta expresarlo incluyendo su nombre en la frase (“Marta, me siento muy alterada hoy, no sé por qué, pero me siento así”).

Conseguirás captar su interés, que te escuche con más atención y que empatice mejor contigo.


7. Asegúrate de que te entiende

El lenguaje de los sentimientos es muy subjetivo, así que es importante que te asegures de que la otra persona te está entendiendo.

La mejor forma de hacerlo es pedirle que intente explicar con sus palabras lo que le estás diciendo: “No sé si me estoy explicando bien, ¿me podrías decir qué has entendido de lo que te he dicho hasta el momento?”. Así te permitirá clarificar tus intenciones y evitarás malentendidos.

8. Utiliza el humor

Si quieres tratar un tema serio que te genera bastante incomodidad, no lo dramatices. Aunque expresar tus emociones te haga sentir vulnerable, con humor podrás aligerar esa sensación y ver la situación desde diferentes perspectivas (Sclavi, 2008). Además, ayuda a evitar que ninguna de las personas involucradas se ponga a la defensiva, por lo que es un gran aliado.

En este artículo te explico las fórmulas científicas para añadir humor a tus conversaciones.

9. Pregúntale cómo se siente

Aunque en el momento en que expresas tus sentimientos quieras ser escuchado, todo el mundo tiene esa necesidad en las situaciones de alta carga emocional. Y suele ocurrir que, cuando hay una emoción enquistada dentro de nosotros que queremos expresar, se nos olvida que probablemente la otra persona también esté sintiendo algo que quiera expresar.

Preguntar cómo le hace sentir lo que estás diciendo os ayudará a empatizar, permitiendo que os pongáis en la piel del otro y reduciendo la posibilidad de que se cree un conflicto. (Rogers, 1975).

10. Practica mentalmente

Visualizarte a ti mismo realizando paso a paso las acciones que quieres llevar a cabo ha demostrado científicamente ser un potente motivador del cambio. Si te cuesta expresar tus emociones, siéntate o túmbate en un lugar tranquilo, cierra los ojos e imagina una pantalla ante ti, donde se va a proyectar la escena de una persona que se comporta como a ti te gustaría hacerlo.

Por ejemplo, podrías visualizarte en estas situaciones:

  • Un compañero de trabajo se acerca a ti y te pregunta cómo estás. Sin entrar en detalles, puesto que no es un amigo íntimo, le contestas: “La verdad es que últimamente me siento regular, hay un par de asuntos que me tienen irritado.”
  • Te encuentras con un amigo y le comentas un sentimiento positivo que has tenido últimamente, por ejemplo: “Estoy muy satisfecho con la tarea que me han encargado en el trabajo”.
  • Estás hablando con alguien y, en un momento dado, sacas a colación un sentimiento negativo que has tenido a raíz de un comportamiento suyo; por ejemplo: “Me siento bastante minusvalorado cuando, delante de un grupo de gente, veo que me tratas como si las cosas buenas que me pasan fuesen por pura suerte.”

Practicando mentalmente varias situaciones en que te gustaría expresar tus emociones conseguirás sentirte más seguro cuando llegue el momento de la verdad 🙂

Conclusión

Estamos programados para sentir emociones. Por eso, la mejor manera de habitar este mundo es aprender a relacionarnos con ellas de la forma más satisfactoria posible y no intentar evitarlas.

Cuando expresamos esas emociones explotando o culpando al otro, no solo aumentará nuestro malestar e impotencia, sino que provocaremos un profundo distanciamiento con la otra persona.

Aprender a expresar asertivamente tus emociones te conectará no solo con los demás, sino también contigo mismo.  Te servirá para regularlas, reducir su impacto negativo y crear empatía con las personas que te rodean. Prueba con estas diez claves psicológicas, y comprueba por ti mismo el cambio que puede suponer en tu vida.

Fuente: habilidadsocial

MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com

Te invito a suscribirte a nuestro Blog, y a  seguirnos en nuestras redes sociales para compartirte más consejos para tu crecimiento personal y profesional 

24 de febrero de 2020

Es que... ¡Así soy yo!


“No soy de números. No soy bueno para los idiomas. Soy  impulsivo. Soy desordenado, que le voy a hacer?!”


Si le suena esto familiar es que es muy común encontrarnos con este tipo de respuestas. Son excusas para evadir preguntas que resultarían difícil de justificar si es que contestaran con lógica.


Estas excusas son limitantes que uno se autogenera para evitar ser cuestionado por un comportamiento o actitud. Se trata de una declaración ante todos de cómo uno opina que es, que uno opina que puede y no puede hacer.

La gran realidad es que las cosas no son blancas o negras. El esfuerzo, el deseo de superación y la voluntad siempre sobresalen cuando de retos se tratan.

Las autolimitaciones, pueden llevarnos a dejar pasar muchas oportunidades. Hoy que el entorno se vuelve más competitivo, es requisito contar con las mayores habilidades técnicas para poder ser competitivo, pero mucho más importante es la Actitud.

La Actitud es nuestro motor, lo que nos permite pensar cada día que todo es posible, y gozar de los retos.

Consejos para el  día a día:

1. Actitud Positiva: Lo quiero, lo puedo, lo voy a lograr.
2. Empieza el día con una meta específica: Hoy voy a lograr… (completa la frase)
3. Haz tu análisis FODA, reconoce tus fortalezas y trabaja en tus debilidades con un plan de acción.
4. La suerte en sí no existe. La suerte es cuando la oportunidad y la preparación se unen y se fusionan.  Eres dueño de tu preparación, construye tu mundo de oportunidades.
5. Disfruta el reto, empieza con metas pequeñas. Recuerda que los pequeños cambios son el inicio de los grandes cambios.
6. Ponte fechas limites: La diferencia entre meta y objetivos es que las metas tienen una fecha de caducidad. Sin fechas, todo puede quedar en buenas intenciones.

MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com

Si nuestros artículos son de tu agrado, te invitamos a suscribirte para que te lleguen directamente a tu correo así también te invitamos a compartirlos en tus redes sociales

20 de diciembre de 2018

¿Quién Soy?


Los maestros espirituales nos alientan a buscar en nuestro interior y tomar responsabilidad de nuestras vidas y de nuestras acciones. 

La respuesta siempre está dentro de nosotros y buscar en nuestro interior es un reto porque hay situaciones que no queremos recordar y momentos que queremos olvidar, sin embargo, el “monstruo“ hay que tomarlo por los cuernos.


Para llegar a conocernos es ineludible sacar los esqueletos del closet, enfrentarnos al miedo y hacer un análisis de qué está pasando con nosotros.

En esta área de nuestras vidas: la Identidad, vamos a descubrir quiénes somos en realidad. Cómo soy, qué cosas me mueven a la acción. Cuál es mi temperamento, soy alegre, divertido o por el contrario todo es un esfuerzo para mí y veo la vida gris en lugar de color rosa.


El resto de las áreas de nuestra vida (Finanzas, Mente, Hogar, Diversión, Salud, Relaciones, Sexualidad, Espiritualidad, Profesión, Metas, Introspección) están influenciadas por cómo nos vemos como persona. Nuestros pensamientos y emociones (psique) influencian nuestro cuerpo (soma) y viceversa. También influencian todo lo que ocurre y se manifiesta en nuestra vida. El Talmud dice que no vemos las cosas como son, sino como somos. A veces vemos las cosas de acuerdo a nuestras experiencias y a nuestro estado de conciencia, no como realmente son.

Nuestro estado de conciencia es una colección de experiencias. Es el conocimiento que tenemos de nosotros mismos, de nuestros actos y cómo reflexionamos sobre ellos. Lynn McTaggart en su libro The Intention Experiment define la conciencia como una sustancia fuera de las limitaciones del cuerpo y es una energía altamente ordenada con la capacidad de cambiar la materia física. Es algo que podríamos llamar aura y es una energía que nos ayuda a cambiar nuestra realidad. Así de poderosos somos, solamente tenemos que creer que lo somos.


Ahora, busca un lugar tranquilo, medita por lo menos quince minutos, busca tu diario y contesta estas preguntas:

1. ¿Quién soy? (sabemos lo que no eres, no eres tu trabajo, no eres tu cuerpo, no eres lo que tienes, no eres tus estudios, ni el poder que tienes. Eres un estado de conciencia o un ser espiritual). Escribe lo que sientas, poniendo especial atención a tus emociones.

2. ¿Que camino espiritual he escogido y cuan cómoda me siento en él?

3. ¿Qué me hace feliz?

4. ¿Cuáles son mis estándares éticos?

5. ¿Vivo honrando mis estándares y en lo que creo?

6. ¿Qué cosas me mueven a la acción?

7. ¿Qué cosas me divierten?

La respuesta a estas preguntas te ayudarán a ver quién eres y cómo vives tu vida. Recuerda que para el que cree todo es posible, cree en tu corazón que puedes vivir la vida de tus sueños y lo lograrás.


MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
No olvides suscribirte para recibir nuestros artículos en tu correo

14 de diciembre de 2018

¿Tienes un empleo o el empleo te tiene a ti?

Hace poco hablábamos acerca de los beneficios de "salir a tiempo" de la oficina hoy quisiera hablar acerca de ¿Tienes un trabajo o el trabajo te tiene a ti? ...yo prácticamente me llené de sentimientos encontrados al tratar de contestar esta pregunta y pude notar que mi cabeza me decía distintas cosas pero mi corazón solo repetía una sola; y así descubrí que la respuesta estaba en lo que sentía y no en lo que pensaba. 


Pude notar que a veces el cerebro nos juega una serie de trucos al intentar descubrir lo que queremos en la vida pero debemos aprender a discernir entre lo que realmente deseamos de lo que estamos haciendo para lograrlo. Ahora creo saber la diferencia que existe entre ser un empresario o ser un emprendedor ya que la perseverancia y disciplina del primero es muy distinta a la creatividad y empuje que tiene el segundo. Estas dos últimas líneas son todo un tema que en otra oportunidad me esforzaré en profundizar.
Por lo pronto para apoyarte a que decidas una respuesta, quiero compartir contigo lo que pude reflexionar sobre la lectura que me inspiró para escribir lo que aquí estoy exponiendo.
Pareciera que el tema de cómo alcanzar el éxito y los factores que lo determinan fueran por si mismos lo más importante a divulgar y me llamó la atención que casi nadie quiere hablar, mencionar o saber del fracaso y los factores que lo determinan. Creo que es básico conocer que la experiencia se gana a base de errores; y los fracasos no son otra cosa que una manera de alcanzar el éxito si sabemos enfocarnos ante las circunstancias. Descubrí que gran cantidad de información en libros y en la red se han escrito para analizar el éxito pero un muy bajo porcentaje, casi nulo, han sido dedicados a analizar los fracasos. Esto si lo llevamos a los negocios y empleos que muchos actualmente desempeñan nos ubica en un tema que vale la pena reflexionarlo. He aquí una analogía imperfecta que sería maravilloso la pudieras responder en tu interior:¿Sabiendo por qué otros triunfan podrás tú evitar el fracaso? O respóndete con sinceridad si: ¿Para evitar el fracaso hay que saber por qué se suele fracasar?
Si tú te encuentras como cabeza de una empresa o estás emprendiendo un nuevo negocio en tu vida haz una adaptación a la pregunta inicial y trata de responderla ¿Tienes una empresa o la empresa te tiene a ti? más sencillo y directo a ti mismo ¿Quién tiene a quien?
Sólo quiero apoyarte a que descubras en que camino estás parado@ porque es sabia la frase que escribió Seneca al decir que: "Ningún viento le es favorable al navío que no sabe a dónde va".
Descubrir que quieres, para que lo quieres y si eso depende de ti es determinante para que aquello que tú deseas sea una realidad en tu vida.
Vale la pena reflexionar y que te des un respiro para responder estas preguntas que pueden ayudarte a descubrir más de lo que en tu interior deseas.
El mundo cambiante de hoy y las circunstancias de extrema rapidez con las que algunas personas llevan su vida van posponiendo para después los deseos más profundos que hay en sus corazones.
Piensa que todo aquello que te rodea alguna vez fue el sueño de alguien, de una persona que puso todo su empreño y su esfuerzo para conseguirlo; ya sea un libro, una bombilla eléctrica o el automóvil en que te transportas; todo ello son evidencias de que lo que piensas se puede convertir en realidad.
La mente es poderosa y pude ayudarte a que logres todo aquello que te propongas y si tienes el empleo que tienes o tienes la empresa que tienes es porque así, lo haz creado tú. No necesitas voltear a buscar culpables pues el responsable de tu vida eres tú mismo y piensa que en ti está la voluntad, la libertad y la inteligencia para lograr lo que te propongas.



"Cuando te calmas y serenas por dentro. El mundo se vuelve mas calmado y sereno por fuera" -Karen Salmansohn-


MPC Coaching

mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo

28 de julio de 2017

¿Cuál es tu potencial?

Vamos por la vida resolviendo el día con esfuerzo y tesón cuidando nuestro trabajo, amigos, hijos, recorremos un camino enfocados en avanzar, en crecer.

Y muchas veces sucede que al pasar de los años en vez de sentirnos plenos por haber logrado lo que nos propusimos, nos invade una sensación de vacío como si nada de lo hecho fuera suficiente


¿Que sucedió?

Hicimos lo correcto, aprendimos de los errores, construimos un futuro digno, nos mantuvimos fuertes ante la adversidad, seguimos haciendo lo que teníamos que hacer y sin embargo…..

Cuando ya es tiempo de llegar, nos encontramos en lugar donde no nos gusta estar.

¡Tú tienes el tiempo!

Mientras hay vida siempre estas a tiempo de ser quien puedes ser.

Tú tienes un don o varios.

¡Búscalos! ¡Son tu potencial!

Para darte cuenta….. 
¿Qué haces cuando el tiempo pasa sin que te des cuenta? 
¿A que jugabas cuando pequeño? 
¿Qué personajes admiras? Que hacen? 
¿Qué tareas que para otros es trabajo para ti es juego? 
Si te aseguraran que vas a tener éxito... ¿Que harías? 
Si no tuvieras límite de tiempo, dinero y afecto... ¿a que te dedicarías? 

Si en una vidriera se exhibieran ante ti todas las profesiones y pudieras elegir la que quisieras y al hacerlo adquirirías mágicamente todas las competencias… 

¿Cuál elegirías? 

Reflexiona sobre las respuestas, escríbelas.

Siempre es tiempo

Siempre es todavía


MPC Coaching
mpccoachingcontacto@gmail.com
Suscríbete y recibe nuestros artículos en tu correo