7 de diciembre de 2017

Self-Coaching: En sintonía con su desarrollo personal


Usted sabe que posee todas las herramientas personales y profesionales para salir adelante. Mantiene una comunicación constante con sus aliados y su Currículum Vítae se encuentra al día. Sin embargo, ¿qué elementos resultan indispensables en esta nueva etapa en que se encuentra, para así continuar su trayectoria hacia el desarrollo personal y profesional? 
El "desarrollo personal" o "crecimiento personal" ("self-development") se define como el desarrollo de aquellas potencialidades humanas que se encuentran en su "paquete" personal, tomando en cuenta la edad y la etapa de vida en que se encuentra. En este caso, el aprendizaje, la autoconciencia y el nivel de introspección, la curiosidad por el conocimiento actualizado, la acción de enfocarse en el "aquí y el ahora" y la creatividad e innovación son elementos fundamentales para alcanzar ese nivel anhelado que va más allá del desarrollo natural de todo ser humano.
Para tales fines, usted deberá cultivar aquellas destrezas relacionadas a la responsabilidad individual y colectiva -o la capacidad de responder por sus actos- la autonomía en cuanto a la búsqueda del conocimiento, el interés por trascender de acuerdo con su misión y visión personal y el balance emocional como filosofía de vida. Resulta importante señalar que el "desarrollo personal" no es sinónimo de "psicoterapia": la psicoterapia está dirigida a la observación, el diagnóstico y el tratamiento de signos, síntomas y situaciones psicosociales en un contexto clínico, mientras que el desarrollo personal corresponde a la travesía individual y a la búsqueda interior que va más allá de una situación emocional específica.
Para comenzar a sintonizar con el "desarrollo personal" o el "crecimiento personal", le ofrezco a continuación algunas sugerencias importantes:
1. Conviértase en autodidacta. Tome responsabilidad por el conocimiento que debe adquirir. Aproveche  cursos en línea y seminarios, preferiblemente de tiempo corto (1 ó 2 días). Sugiera nuevos cursos como parte de las formaciones de su empresa o negocio.
2. Haga una lista de diez personas destacadas que siempre haya admirado. Estudie su biografía, analice sus momentos de gloria y los momentos de transición. Explore qué cualidades tienen estos individuos y comience a emular tales características en sus relaciones con los demás.
3. Sea sutil con los errores. No lo olvide: es normal cometer errores, no se exija demasiado. Analice cómo usted ha resuelto situaciones específicas en el pasado o cómo ha manejado ciertos errores repetitivos.
4. Educación y diversidad. Explore sobre la disponibilidad de cursos de otras disciplinas y compleméntelas en sus tareas actuales.
5. Cultive aliados que se encuentren en su misma sintonía. Establezca grupos de lectura sobre temas de crecimiento personal y elabore actividades que permitan que usted y sus colegas puedan evolucionar más allá de las actividades de capacitación tradicionales.
6. Entreviste y conozca a personas exitosas. Pregúnteles cómo manejaron ciertas dificultades y escuche sus secretos para triunfar. Nuestros grandes maestros pueden estar justo al frente de nuestra oficina.
7. Haga una búsqueda en Internet sobre becas para talleres de crecimiento personal en otras ciudades y solicite fondos para formaciones dentro de su empresa.
8. Concéntrese en aquellas tareas que usted o su empresa requieren para mantener vigente sus funciones y adquiera nuevas destrezas. Sea capaz de apoyar a otros empleados en el desarrollo de determinadas habilidades o en la ejecución de nuevas tareas.
9. Conviértase en maestro. Cree nuevos adiestramientos para ofrecerlos en su empresa. Busque aliados que le incorporen un valor añadido a su producto intelectual y comparta así dicho conocimiento con los demás. No hay nada más sabio que convertirse en un maestro-aprendiz y en aportar al capital intelectual de su empresa.
No lo olvide: la semilla única e irrepetible de su vida ya ha crecido. Ha llegado el momento de florecer. 

¿Qué hará, aquí y ahora, para alcanzar su máximo potencial y disfrutar las hermosas riquezas que existen en su interior?


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1 de diciembre de 2017

Haz Crecer a Tus Empleados


Que tu equipo alcance su máximo potencial mejorará tus resultados, generará lealtad y bajo índice de rotación. 

Algunos dueños de negocio tienen la costumbre de evaluar a sus colaboradores como mínimo una vez al año. En ese momento, los miembros del equipo conocen cómo ha sido su desempeño, qué es lo que han hecho bien y cuáles son sus áreas de oportunidad. Pero, ¿qué sucede los otros 364 días del año? 

El Coaching es un acercamiento diferente para desarrollar las capacidades de los integrantes de tu organización. Así, a través de la instrucción constante, el personal tiene la oportunidad de alcanzar su máximo potencial. Esto se logra con retroalimentación constante, enseñanza y aprendizaje. Más allá de confiar únicamente en una lista de preceptos, apoya a tus empleados a lo largo de todo el camino para que cumplan con sus objetivos. 

Si se lleva a cabo de la manera correcta, el Coaching es un mapa hacia el éxito. Ojo: si se implementa erróneamente, puede despertar sentimientos de desprecio, represión y regaño. Para que esto no suceda, los pasos detallados que se presentan a continuación te ayudarán a crear un ambiente de trabajo armónico. 

1. Construye relaciones de confianza mutua. La base del coaching está sustentada en la relación diaria entre el director y sus colaboradores. Sin un grado adecuado de confianza puede ser imposible de realizar. 

2. Aclara el propósito. En una junta es importante que la persona a cargo defina la finalidad de la reunión. Lo esencial es que el tono de la explicación sea correcto, sin ser acusatorio. La clave de este paso es establecer, amistosamente, el objetivo por el que se programó la cita. 

3. Llega a un acuerdo. Quizás el proceso más crítico es conseguir que un empleado acepte de forma verbal que existe algún problema en su desempeño. Un error común de los directivos es evitar tocar el tema o darlo por sentado. Sin embargo, un buen líder debe ser capaz de identificar la naturaleza del inconveniente y estar consciente de las consecuencias. Para hacer esto, es recomendable especificar cuáles son las áreas en las que hay que trabajar. 

Al respecto, estos tres tips te pueden ser de gran utilidad: 

- Cita un ejemplo concreto en el que haya surgido un problema de desempeño. 

- Aclara tus expectativas de la situación. 

- Pide la aprobación de los demás antes de tomar una decisión. 

4. Explora alternativas. La siguiente etapa consiste en explorar la manera de mejorar o corregir la situación, al motivar que el mismo empleado identifique distintas alternativas y soluciones. Evita ser tú quien propone estas posibilidades, a no ser que el colaborador sea incapaz de pensar en alguna opción. También es recomendable insistir en alternativas específicas. El objetivo es maximizar el número de opciones y hablar de sus ventajas y desventajas. 

Este paso implica desarrollar habilidades como la pronta reacción y el desarrollo de conceptos. En otras palabras, deberás reconocer las sugerencias del miembro del equipo, hablar de los pros y contras, solicitar otras alternativas y pedirle que resuelva el asunto que discuten. 

5. Compromételos a actuar. A continuación, tienes que ayudar al personal a escoger una alternativa, sin elegir por ellos. Asegúrate de lograr un compromiso verbal del curso a seguir y, sobre todo, cuándo será tomado. 

6. Aprende a manejar las excusas. En cualquier punto de la junta pueden surgir los pretextos. Para procesarlos, replantea el comentario y enfoca de otra manera el punto a tratar, sin que esto sea acusatorio, sino un estímulo para que tu interlocutor examine su desempeño. Es muy importante que el empleado se sienta apoyado y entendido en todo momento. 

7. Retroalimenta a tu personal. Los mejores guías de coaching entienden el valor y la importancia de retroalimentar continuamente a los miembros de su equipo, tanto positivamente como de manera correctiva. Para llevarlo a cabo, el discurso debe observar algunas características: 

Oportuno. Los comentarios deben de ocurrir tan pronto como la interacción se realice o se termine un proceso. 

Específico. Enunciados como “hiciste un buen trabajo” o, al contrario, “no brindaste un buen servicio al cliente” pueden resultar demasiado vagos. Sé más específico en cuanto a qué comportamiento te gustaría que se repitiera o cambiara. 

Dirigido. Enfócate en el “qué”, no el “por qué”. Evita que la retroalimentación suene como un juicio. Empieza por “observé que” o “he visto”, y después describe el desempeño. Asimismo, deja en claro el impacto que la acción ha tenido en el equipo o en el cliente. 

Sincero. Utiliza un tono de voz aprobatorio y sincero. Excluye cualquier enojo, frustración, decepción o sarcasmo. 

Al final, una retroalimentación positiva refuerza que el empleado alcance su máximo potencial. Las personas tienden (por naturaleza) a brindar un mejor esfuerzo cuando son reconocidas y apreciadas. Cuando el feedback es correctivo y no se maneja de manera apropiada, puede ser una importante fuente de fricción y conflicto. En contraste, si se lleva a cabo apropiadamente, lo más seguro es que el equipo experimentará efectos positivos y un desempeño mucho mejor. 

Fuente: SOYENTREPRENEUR


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23 de noviembre de 2017

Visión Compartida


Visión es la acción y el efecto de ver, visualizar una imagen como real.


La Visión en la Vida es un elemento clave para no bajar las manos en medio del camino, ya que de esta manera tendremos claro hacia dónde vamos, sea en el trabajo, en el matrimonio, en cualquier tipo de sociedad o comunidad donde nos desenvolvamos.

Si no hay una visión compartida y cada individuo tiene su propia idea de hacia dónde ir y como lograrlo, no existirá jamás un trabajo en equipo, y lo cierto es que como humanos estamos diseñados para trabajar en equipo y vivir en sociedad.

Imagínese un auto, ¿qué pasaría si cada rueda tomara un rumbo distinto?, el auto no avanzaría jamás y terminaría por romperse. Es igual en las organizaciones o grupos sociales de los que formamos parte; si no existe una visión, un destino compartido, no se llegará muy lejos.

Esta visión tiene que ser motivadora, tanto, que no importen las dificultades en el camino, es la visión en sí misma, la que nos moverá a la acción.

Te propongo algo, fija una visión en tu vida, en tu matrimonio, en tu relación de pareja; en tu comunidad, organización o empresa. Redáctala en positivo, es decir, en función a alcanzar algo bueno, en lugar de dejar algo malo; Que esta visión sea alcanzable y que te motive lo suficiente como para pagar el precio de lograrla.

Citando a Antony de Mello diré que “El ir contra la realidad, haciendo problemas de las cosas, es creer que tu importas. Y lo cierto es que tú, como personaje individual, no importas nada. Ni tú, ni tus decisiones, ni acciones importan nada en el desarrollo de la vida; es la vida la que importa y ella sigue su curso. Sólo cuando comprendes esto y te acoplas a la unidad, tu vida cobra sentido”
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10 de noviembre de 2017

El orgullo, nuestro mejor amigo y el peor enemigo

A pesar de que algunas personas consideran que el orgullo es algo bueno, hemos comprobado que es la causa de muchas discusiones, enfrentamiento con los amigos o los compañeros de trabajo, malos entendidos, etc., e incluso en Coaching puede llegar a ser un obstáculo para progresar, tanto para el coach como para el coachee.


       
Decía El Quijote: "Yo sé quién soy", y es curioso porque uno de los efectos del orgullo es que no nos deja ver ni ser quiénes realmente somos, es más, a veces nos hace deambular por caminos totalmente ajenos a nuestra forma de ser y andamos sin posibilidad de retorno empujados por una fuerza interior que no nos deja ceder ni tan siquiera ante la razón.
       
Aunque ya de adulto he logrado controlar en gran medida los efectos malignos del orgullo, reconozco que durante gran parte de mi vida ha sido uno de mis grandes problemas. Últimamente me ha ayudado mucho el aplicar como elemento de control un concepto de negociación que Jim Camp emplea en alguno de sus libros, y que él denomina la "no necesidad" y que yo he extrapolado para uso en mi vida personal y profesional.
      
¿No le ha ocurrido que ha discutido con un amigo, un alumno, un profesor, su marido o esposa, teniendo o sin tener razón, y no ha sido capaz de finalizar la discusión, o días después de hacer las paces con esa persona? A mí me ha ocurrido muchas veces y lo que recuerdo me pasaba algunas veces por la cabeza era: "¿Por qué tengo que ser yo el que dé el primer paso?". La respuesta era porque tenía la "necesidad" de: tener la razón, quedar bien, etc. Creo que nuestro orgullo nos produce una necesidad de mantenernos en una posición antinatural que obedece mayormente a una satisfacción de nuestro "Yo" interior.

Si lo pensamos bien, realmente sólo tenemos necesidad de respirar, alimentarnos, beber agua, dormir, vestirnos y poco más. El resto son deseos, pero que de ninguna manera limitan nuestra supervivencia. Generalmente olvidamos esto y hacemos imprescindible y defendemos con gran vehemencia cosas, actitudes o pensamientos mundanos, que realmente no tienen importancia para nuestra vida.
       
El psicólogo, Fernando Moreno, platica en una cuento de un mono y unos cacahuetes que viene como anillo al dedo. Decía así: "En algunas zonas de África se cazaban los monos atando bien fuerte al árbol una bolsa de piel. Ponían en su interior cacahuetes, la comida preferida del mono. En la bolsa había un agujero de tamaño tal que por él podía pasar justamente la mano del mono, pero que una vez llena, cerraba el puño y ya no podía sacarlo de la bolsa de cuero. ¡Pobre mono! Cuando veía que no podía sacar el puño lleno de cacahuetes por el pequeño agujero se ponía furioso, chillaba e intentaba huir. Todo era inútil. Por esfuerzos que hiciera no podía sacar la mano de la bolsa. Entonces el cazador salía del escondrijo. Cogía al mono. Le daba un golpe seco en el codo. El mono abría la mano y soltaba los cacahuetes. Así de fácil: con sólo abrir la mano y desprenderse de los cacahuetes el mono se hubiera salvado".
       
¡Cuántos son los que quedan cogidos, aprisionados, aferrados, atados a sus egoísmos o son arrastrados por negras pasiones que les destruirán y que en un inicio podían haberse liberado de ellas!

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26 de octubre de 2017

Desarrollo del Liderazgo

Al preguntarse por qué no hay mejores líderes con todos los recursos que se invierten en programas de aprendizaje, de seguro la respuesta es compleja, pero una parte se debe a que no se están desarrollando adecuadamente las habilidades y competencias de liderazgo, y hasta en muchos casos se ignoran. Hoy está claro que no se puede utilizar el poder posicional para jefear a los equipos, se debe liderar. Muchos gerentes suelen confundir la administración con el liderazgo, y se sabe que un gerente o jefe no necesariamente es un líder y que un líder no necesariamente tiene un puesto alto o tiene gente a su cargo. Por eso es necesario tener en cuenta las competencias para ejercer un buen liderazgo.


Como tradicionalmente el enfoque para nombrar a los gerentes es el orientado a resultados, entonces buscan gerentes que se destaquen por sus conocimientos o experiencia técnica, son gerentes solucionadores de problemas, pero sin liderazgo. Lo correcto sería seleccionar gerentes que posean, además de amplios conocimientos, probadas habilidades para liderarse a sí mismos, y saber liderar personas y equipos, que estén orientados hacia los resultados y las personas. Este sería el enfoque del gerente-líder, que da el ejemplo, que construye personas y equipos, y sabe que los resultados los producen personas y equipos inspirados y motivados.
Desarrollar las habilidades de liderazgo gerencial debe estar entre los objetivos estratégicos organizacionales. Esto se logra con diversas herramientas a través de programas de aprendizaje, Coaching Ejecutivo y aprendiendo a liderar liderando, no en el aula. Los adultos aprenden mejor cuando ven cómo el aprendizaje impacta y está alineado con las metas del trabajo.
Recordemos que existe una relación directa entre la efectividad de un líder y la productividad y los resultados de la organización.

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24 de octubre de 2017

Las aplicaciones prácticas del Coaching

Si viéramos la vida como una pista de carreras, con todos nosotros detrás de las ruedas de nuestros coches de Fórmula 1, sería más claro entender las aplicaciones del Coaching en la vida cotidiana.



El Coaching tiene muchas aplicaciones útiles, prácticas, puede ayudar a las personas a gestionar el día a día mejor y no hay magia ni vudú.


Volvamos a la analogía de la pista de carreras, estamos corriendo sobre la pista y de repente algo sucede: un acontecimiento externo (por ejemplo, un coche que viene en sentido contrario) o un acontecimiento interno (por ejemplo, un miedo que aparece en nosotros y nos perturba)


Existen determinados eventos que son escenarios que implican cambios inesperados o no deseados, cambios en los pensamientos o sentimientos, frustraciones o hechos desconcertantes.


El conductor que experimenta un evento externo reacciona. Se encuentra con que debe desviarse de su curso y comenzar a perder velocidad. El conductor se siente desorientado porque ve peligrar su carrera.


El conductor que experimenta un evento interno a veces se bloquea. Se encuentra con que sus reacciones son lentas, su nivel de estrés aumenta y su confusión es clara.

Ahora, se requiere ayuda para ganar la carrera…

Este es el concepto de la auto-realización, es la mejor versión de nosotros mismos que podemos ser. Asegurar que nos mantengamos fieles al “plan de carrera” y que vamos a poner en marcha nuestros mejores recursos para alcanzar el logro propuesto.

El Coaching es como una carrera en cierto modo.

Es un espacio conversacional que la gente puede usar siempre que lo necesite durante el tiempo que necesite, para múltiples aplicaciones prácticas:
  • Hacer un balance de nosotros mismos y adquirir más poder personal. 
  • Ayudarnos a trazar un objetivo consistente y realizar nuestro plan de acción personal. 
  • Elaborar el plan de carrera, lo que permite hacer planes para el futuro en una organización o por mi propia cuenta. 
  • Aprender a tomar mejores decisiones. 
  • Mejorar nuestras relaciones de pareja y afectivas. 
  • Ser líderes exitosos en tiempos de cambio e incertidumbre. 
  • Gestionar mejor nuestro tiempo para llegar a todo lo que necesitamos. 
  • Reducir nuestros niveles de estrés. 
  • Ayudarnos a presentar nuestro mejor medio audiovisual: nosotros mismos, en presentaciones eficaces llenas de “magia”. 
  • Alcanzar nuestra libertad financiera. 
  • Ser más creativos. 
  • Manejar nuestro cuerpo y nuestra voz para ser más impactantes y relacionarnos mejor. 
  • Ser mejores padres y aprender a mantener relaciones adecuadas con nuestros hijos. 
  • Y muchas más cosas… 
La sensación de que las cosas que uno quiere están a su alcance, siempre que se puedan controlar, es lo más increíble del Coaching.

Los Coaches son los fontaneros, mecánicos, ingenieros de "situaciones de vida diferentes”, listos para desbloquear y ayudar en los desafíos, problemas y obstáculos que enfrentan los clientes (coachees) para que puedan seguir adelante.

Para una persona, el mejor momento para entrar en los “boxes” del circuito, es atendiendo de forma rápida las señales de alerta temprana de los problemas y no cuando el indicador de combustible está en rojo, las llantas con clavos y el vehículo está fuera de control.

El cliente experimenta una enorme sensación de alivio que lo hace moverse hacia adelante. Es el progreso con “P” mayúscula. La confianza comienza a aumentar ya que hay una toma de conciencia de donde estoy y a donde llegar. El pensamiento se hace más positivo, comienza a echar raíces, y luego de este proceso, comienza a ganar impulso. Se trata de un "ciclo virtuoso” que da lugar a muchos otros.

A todos nos sacó del curso de nuestra carrera, por una razón u otra, en diferentes puntos de nuestra vida, un evento externo o interno, o ambos a la vez, y debemos estar preparados para ser los héroes de la pista que asumen la responsabilidad por su desempeño y su propio progreso, y hacer una parada en boxes cuando lo necesitamos, con un Coach.

No lo dudes: aplica Coaching en tu vida. Es práctico y es aplicable a múltiples situaciones.

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