12 de febrero de 2018

Empresa: El poder en las organizaciones

El poder, en su primera acepción en el DRAE, se define como la facultad o potencia de hacer algo, pero también, de manera coloquial, se entiende como ser más fuerte que alguien, ser capaz de vencerle. La autoridad es el prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia


En el ámbito organizacional, el poder, la autoridad y su análisis son temas que cobran importancia, por ser ambos mecanismos de control y coordinación para la consecución de los objetivos que se persiguen, de los procesos que se ejecutan y ser así garantía de obtención de buenos resultados.

Las organizaciones son sistemas conformados por grupos de personas. Para su correcto funcionamiento se requiere de la estipulación de normas de convivencia, reglamentos de trabajo y manuales de funciones por cargos, de manera que cada individuo sepa cómo comportarse ante esta pequeña sociedad que es la empresa. Asimismo, es necesario contar con organismos controladores de tales comportamientos, que promuevan una conciencia colectiva y el paso de tales comportamientos en conductas, organismos que velen porque el sistema funcione adecuadamente.


Los organismos controladores se destacan por su ejecución de autoridad y poder; su principal representante es la figura del JEFE. Esta figura de poder tiene la voz de mando y capacidad de dirección en la organización; su autoridad se impone por sí misma, por su solo título. No obstante, es evidente que un título o un cargo de tal magnitud no son suficientes o no son garantía absoluta para ejercer poder y autoridad.


Es común oír hablar de los jefes autoritarios, para nada demócratas, que no demuestran liderazgo y que se valen del temor que producen para ejercer su poder. Pero el poder en las organizaciones es más que mando unidireccional; se trata de dirigir personas, procesos, resultados, es decir, influir en las personas de manera positiva con miras a crear una conciencia colectiva del trabajo compartido, de influir en el capital humano y los sucesos que se desprenden de la organización. El poder implica fuerza, capacidad y eficacia de provocar ciertos efectos en una colectividad. Eso solo lo logra un líder, por ende, la base del buen jefe y de la correcta promoción del poder es el liderazgo. Además, es importante reconocer que poder es diferente de autoridad; esta última es la que otorga la gerencia, o los mandos altos. El poder se gana y lo obtienen los líderes con base en sus respectivas personalidades, actividades y situaciones en las que operan. 

Según Parsons, el concepto de poder se usa para referirse "a la capacidad de una persona o grupo, para imponer de forma recurrente su voluntad sobre otros". 
No obstante, desde un sentido un tanto idealista, pero no imposible, el poder y su ejecución debería centrarse en los acuerdos, en la democracia. Queda la duda, ¿puede darse esto en las organizaciones? ¿Puede haber mandatos demócratas? ¿Todas las interacciones que se dan en su interior y aquellas que de ella se desprenden podrían regirse con base en acuerdos satisfactorios para las partes?

La respuesta depende de la filosofía institucional de cada empresa, esa que conforma la cultura organizacional.

¿Cómo se manejan el poder y la autoridad en su empresa? 

¿Qué tipo de jefes y líderes la dirigen?

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2 de enero de 2018

Claves para (ahora sí) cumplir tus propósitos de año nuevo


¿Recuerdas tus propósitos de 2017?, ¿cuántos cumpliste? Si tu respuesta fue muchos, te felicito, pero si no, sigue estos consejos:

El año se acabó, empezó 2018 y llega el momento de hacer balance, ¿recuerdas tus propósitos del año pasado?, ¿cuántos cumpliste? 

Si tu respuesta fue muchos, te felicito, es hora de nuevos retos. Pero si no es así, puede que tus propósitos no estén alineados con tus finanzas, hábitos o gustos y es hora de ajustar, así que despabílate y sigue estos consejos para por fin cumplirlos:

1. Sé flexible
Debes saber que los propósitos no deben ser estáticos y no deben solo hacerse en un mes determinado. Nuestras metas deben ser puestas en el momento de darnos cuenta que las necesitamos o queremos y deben evolucionar junto con nosotros y nuestro entorno sin importar la época del año, es una mezcla de planeación e improvisación.

2. Alinea tus propósitos
Si tus propósitos no están alineados unos con otros es como tirar la misma cuerda en direcciones opuestas, simplemente no te moverás. Toma un papel y haz una lista de todos y cada uno de tus propósitos, luego revisa que estén alineados unos con otros y no se contrapongan.
Es decir que si quieres comprar una casa, viajar, pagar deudas, inscribirte al gimnasio y además dejar tu trabajo aburrido para emprender tu propia empresa es muy probable que no te alcance el dinero ni el tiempo y no hagas ni una ni otra o hagas todas mal, así que tienes que alinear tus propósitos y hacer planeación para llevar a cabo cada uno.

3. No te castigues
Cuántas veces te has sorprendido a ti mismo reprochándote lo que consideras malas decisiones, o peor aún, insultándote severamente. ¡Deja de hacerlo! Lo hecho, hecho está, la culpa no cambia el pasado y la ansiedad no abona bien el futuro. Aprende de los errores, agradece la lección y continúa tu camino, comprométete a mejorar.

4. Sigue tu instinto
Fija tus propias metas, no te pongas metas ajenas solo porque creas que son las correctas, sigue tu instinto y tu propio camino.

5. Descubre
Primero hay que descubrir la raíz del porque no estas cumpliendo tus propósitos, te sorprenderías de la cantidad de personas que responden “por falta de dinero”.
El dinero juega un papel central en nuestras vidas, por lo que nuestros hábitos financieros tienen un peso especial, ya que son estos los que nos conducirán al éxito, fracaso o retraso en la consecución de nuestros demás propósitos.
Recordemos que el dinero no es un fin, sino un medio, un medio para conseguir lo que queremos, así que es más que urgente que te eduques en el uso del dinero y los negocios, y si eres de los que piensan que el conocimiento es caro, no te imaginas el costo de la ignorancia, así que dale al conocimiento la importancia que merece.

6. Haz planeación financiera
Aterriza con objetivos concretos y hazte las siguientes preguntas: ¿Qué metas quiero alcanzar?, ¿cuántos recursos necesito?, ¿cómo lo puedo lograr? y ¿cuándo tiempo necesito para lograrlo?
A partir de las respuestas a estas preguntas, puedes tomar decisiones y emprender las acciones necesarias para alcanzar tus propósitos estableciendo metas de corto, mediano y largo plazo mediante la planeación financiera.

7. Diviértete
Procura que tus propósitos sean divertidos y excitantes, que te emocionen y te hagan saltar de la cama día tras día. Si haces propósitos aburridos nada te motivará a cumplirlos. Si no estás disfrutando el camino, algo estás haciendo mal.

8. Evoluciona
Los seres humanos somos criaturas de costumbres y solemos repetir comportamientos y maneras de hacer las cosas.

Lo bueno es que siempre se puede cambiar. Si quieres cambiar el fruto, debes sembrar otra semilla, no puedes esperar cumplir tus propósitos en los que antes fracasaste si continúas haciendo lo mismo.
Según especialistas crear un hábito “fácil” tarda en promedio 21 días y uno “difícil” alrededor de 66, así que ¡cambia!

Cuida de tu salud, haz ejercicio, lee diariamente, no descuides a tus seres queridos, se generoso, no te rindas y rodéate de gente también exitosa.

Sin más por el momento, que tengas un excelente cierre de año rodeado de tus seres queridos en alegría, paz y amor.


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27 de diciembre de 2017

Clima laboral: Que fluya la armonía Parte II


Que fluya la armonía

El ser humano armonioso, relajado e ilusionado tiende a desempeñar satisfactoriamente su rol interno y externo optimizando resultados a través de un buen clima laboral y motivado acompañado de:
  • Excelentes condiciones de trabajo: que existan estándares de prevención y seguridad.
  • Buenas relaciones interpersonales y comunicación afectiva-efectiva.
  • Interacción social, equipos de trabajo y líderes que interactúen positivamente entre sí.
  • Reaccionar efectivamente y adaptarse a los cambios.
  • El factor reconocimiento y sus recompensas.
  • Generar la confianza entre empleados y sus líderes.
  • Fomentar el desarrollo personal y profesional de todos los miembros de la organización.
  • Fijarse metas y objetivos a corto y mediano plazo.
  • El sentido de pertenencia, la entrega y la pasión hacia las cosas que nos satisfagan y nos hagan sentirnos feliz.
  • Crear espacios de relajación y propiciar la creatividad e innovación.
  • Importante el buen sentido de humor: la risa relaja las tensiones y tiene un efecto sanador que estimula la secreción de endorfinas y puede mejorar los estados depresivos y de ansiedad.

Para que todo lo anterior pueda surgir, las buenas relaciones y el buen estado emocional de cada miembro son la base de cualquier proceso motivacional y armonioso, inmersos dentro de un marco lleno de respeto, equidad, cordialidad y justicia, el cual hace que se retenga la pieza clave en toda organización: el capital humano.

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26 de diciembre de 2017

Clima laboral: Que fluya la armonía Parte I


La armonía significa equilibrio en las proporciones entre las distintas partes de un todo. Para que exista la buena vibra y la energía positiva es meritorio propiciar la armonía en los entornos donde nos desenvolvemos día a día. Una muy antigua teoría de Leibniz (1646 - 1716) considera que "el universo tiene la suficiente armonía para que todas las especies y elementos que lo forman puedan existir y coexistir, tanto individual como colectivamente con o sin influencias entre ellos". Aplicando esta teoría al contexto laboral, la armonía logra que una empresa u organización pueda trabajar por un bien común, no importa cuán diversos sean sus individuos, siempre y cuando trabajen al unísono, tomando en cuenta que el esfuerzo individual es necesario para lograr el "éxito" entre sí. Mantener un buen entorno laboral es una meta indispensable de toda organización. Si promovemos un proceso motivacional y armonioso, por naturaleza vamos a sentirnos bien con nuestro yo interior y seguramente la reacción será afirmativa en el lugar donde nos desempeñamos, compartimos ideas y tareas diariamente. 

En investigaciones y encuestas realizadas, se pudo observar que cuando las personas interrogadas se sentían bien en su trabajo, tendían a atribuir esta situación a ellos mismos, mencionando características o factores intrínsecos como: los logros, el reconocimiento, el trabajo mismo, la responsabilidad, los ascensos, etc. En cambio, cuando se encontraban insatisfechos tendían a citar factores externos como: las condiciones de trabajo, la política de la organización, las relaciones personales, etc. (Herzberg, Mausner y Snyderman, 1967). 

La organización es responsable de definir y garantizar un adecuado de clima organizacional positivo. Parte del éxito de una organización son los niveles de motivación de sus recursos humanos, las actitudes y opiniones de los miembros de la organización en aspectos claves de la misma. Entonces, ¿es necesario llegar al extremo de utilizar métodos o rituales para que fluya o exista la armonía?

"Para que un recurso humano se sienta motivado, antes debe estar satisfecho y en armonía con la labor que realiza" - Vanessa I. Vélez 

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7 de diciembre de 2017

Self-Coaching: En sintonía con su desarrollo personal


Usted sabe que posee todas las herramientas personales y profesionales para salir adelante. Mantiene una comunicación constante con sus aliados y su Currículum Vítae se encuentra al día. Sin embargo, ¿qué elementos resultan indispensables en esta nueva etapa en que se encuentra, para así continuar su trayectoria hacia el desarrollo personal y profesional? 
El "desarrollo personal" o "crecimiento personal" ("self-development") se define como el desarrollo de aquellas potencialidades humanas que se encuentran en su "paquete" personal, tomando en cuenta la edad y la etapa de vida en que se encuentra. En este caso, el aprendizaje, la autoconciencia y el nivel de introspección, la curiosidad por el conocimiento actualizado, la acción de enfocarse en el "aquí y el ahora" y la creatividad e innovación son elementos fundamentales para alcanzar ese nivel anhelado que va más allá del desarrollo natural de todo ser humano.
Para tales fines, usted deberá cultivar aquellas destrezas relacionadas a la responsabilidad individual y colectiva -o la capacidad de responder por sus actos- la autonomía en cuanto a la búsqueda del conocimiento, el interés por trascender de acuerdo con su misión y visión personal y el balance emocional como filosofía de vida. Resulta importante señalar que el "desarrollo personal" no es sinónimo de "psicoterapia": la psicoterapia está dirigida a la observación, el diagnóstico y el tratamiento de signos, síntomas y situaciones psicosociales en un contexto clínico, mientras que el desarrollo personal corresponde a la travesía individual y a la búsqueda interior que va más allá de una situación emocional específica.
Para comenzar a sintonizar con el "desarrollo personal" o el "crecimiento personal", le ofrezco a continuación algunas sugerencias importantes:
1. Conviértase en autodidacta. Tome responsabilidad por el conocimiento que debe adquirir. Aproveche  cursos en línea y seminarios, preferiblemente de tiempo corto (1 ó 2 días). Sugiera nuevos cursos como parte de las formaciones de su empresa o negocio.
2. Haga una lista de diez personas destacadas que siempre haya admirado. Estudie su biografía, analice sus momentos de gloria y los momentos de transición. Explore qué cualidades tienen estos individuos y comience a emular tales características en sus relaciones con los demás.
3. Sea sutil con los errores. No lo olvide: es normal cometer errores, no se exija demasiado. Analice cómo usted ha resuelto situaciones específicas en el pasado o cómo ha manejado ciertos errores repetitivos.
4. Educación y diversidad. Explore sobre la disponibilidad de cursos de otras disciplinas y compleméntelas en sus tareas actuales.
5. Cultive aliados que se encuentren en su misma sintonía. Establezca grupos de lectura sobre temas de crecimiento personal y elabore actividades que permitan que usted y sus colegas puedan evolucionar más allá de las actividades de capacitación tradicionales.
6. Entreviste y conozca a personas exitosas. Pregúnteles cómo manejaron ciertas dificultades y escuche sus secretos para triunfar. Nuestros grandes maestros pueden estar justo al frente de nuestra oficina.
7. Haga una búsqueda en Internet sobre becas para talleres de crecimiento personal en otras ciudades y solicite fondos para formaciones dentro de su empresa.
8. Concéntrese en aquellas tareas que usted o su empresa requieren para mantener vigente sus funciones y adquiera nuevas destrezas. Sea capaz de apoyar a otros empleados en el desarrollo de determinadas habilidades o en la ejecución de nuevas tareas.
9. Conviértase en maestro. Cree nuevos adiestramientos para ofrecerlos en su empresa. Busque aliados que le incorporen un valor añadido a su producto intelectual y comparta así dicho conocimiento con los demás. No hay nada más sabio que convertirse en un maestro-aprendiz y en aportar al capital intelectual de su empresa.
No lo olvide: la semilla única e irrepetible de su vida ya ha crecido. Ha llegado el momento de florecer. 

¿Qué hará, aquí y ahora, para alcanzar su máximo potencial y disfrutar las hermosas riquezas que existen en su interior?


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1 de diciembre de 2017

Haz Crecer a Tus Empleados


Que tu equipo alcance su máximo potencial mejorará tus resultados, generará lealtad y bajo índice de rotación. 

Algunos dueños de negocio tienen la costumbre de evaluar a sus colaboradores como mínimo una vez al año. En ese momento, los miembros del equipo conocen cómo ha sido su desempeño, qué es lo que han hecho bien y cuáles son sus áreas de oportunidad. Pero, ¿qué sucede los otros 364 días del año? 

El Coaching es un acercamiento diferente para desarrollar las capacidades de los integrantes de tu organización. Así, a través de la instrucción constante, el personal tiene la oportunidad de alcanzar su máximo potencial. Esto se logra con retroalimentación constante, enseñanza y aprendizaje. Más allá de confiar únicamente en una lista de preceptos, apoya a tus empleados a lo largo de todo el camino para que cumplan con sus objetivos. 

Si se lleva a cabo de la manera correcta, el Coaching es un mapa hacia el éxito. Ojo: si se implementa erróneamente, puede despertar sentimientos de desprecio, represión y regaño. Para que esto no suceda, los pasos detallados que se presentan a continuación te ayudarán a crear un ambiente de trabajo armónico. 

1. Construye relaciones de confianza mutua. La base del coaching está sustentada en la relación diaria entre el director y sus colaboradores. Sin un grado adecuado de confianza puede ser imposible de realizar. 

2. Aclara el propósito. En una junta es importante que la persona a cargo defina la finalidad de la reunión. Lo esencial es que el tono de la explicación sea correcto, sin ser acusatorio. La clave de este paso es establecer, amistosamente, el objetivo por el que se programó la cita. 

3. Llega a un acuerdo. Quizás el proceso más crítico es conseguir que un empleado acepte de forma verbal que existe algún problema en su desempeño. Un error común de los directivos es evitar tocar el tema o darlo por sentado. Sin embargo, un buen líder debe ser capaz de identificar la naturaleza del inconveniente y estar consciente de las consecuencias. Para hacer esto, es recomendable especificar cuáles son las áreas en las que hay que trabajar. 

Al respecto, estos tres tips te pueden ser de gran utilidad: 

- Cita un ejemplo concreto en el que haya surgido un problema de desempeño. 

- Aclara tus expectativas de la situación. 

- Pide la aprobación de los demás antes de tomar una decisión. 

4. Explora alternativas. La siguiente etapa consiste en explorar la manera de mejorar o corregir la situación, al motivar que el mismo empleado identifique distintas alternativas y soluciones. Evita ser tú quien propone estas posibilidades, a no ser que el colaborador sea incapaz de pensar en alguna opción. También es recomendable insistir en alternativas específicas. El objetivo es maximizar el número de opciones y hablar de sus ventajas y desventajas. 

Este paso implica desarrollar habilidades como la pronta reacción y el desarrollo de conceptos. En otras palabras, deberás reconocer las sugerencias del miembro del equipo, hablar de los pros y contras, solicitar otras alternativas y pedirle que resuelva el asunto que discuten. 

5. Compromételos a actuar. A continuación, tienes que ayudar al personal a escoger una alternativa, sin elegir por ellos. Asegúrate de lograr un compromiso verbal del curso a seguir y, sobre todo, cuándo será tomado. 

6. Aprende a manejar las excusas. En cualquier punto de la junta pueden surgir los pretextos. Para procesarlos, replantea el comentario y enfoca de otra manera el punto a tratar, sin que esto sea acusatorio, sino un estímulo para que tu interlocutor examine su desempeño. Es muy importante que el empleado se sienta apoyado y entendido en todo momento. 

7. Retroalimenta a tu personal. Los mejores guías de coaching entienden el valor y la importancia de retroalimentar continuamente a los miembros de su equipo, tanto positivamente como de manera correctiva. Para llevarlo a cabo, el discurso debe observar algunas características: 

Oportuno. Los comentarios deben de ocurrir tan pronto como la interacción se realice o se termine un proceso. 

Específico. Enunciados como “hiciste un buen trabajo” o, al contrario, “no brindaste un buen servicio al cliente” pueden resultar demasiado vagos. Sé más específico en cuanto a qué comportamiento te gustaría que se repitiera o cambiara. 

Dirigido. Enfócate en el “qué”, no el “por qué”. Evita que la retroalimentación suene como un juicio. Empieza por “observé que” o “he visto”, y después describe el desempeño. Asimismo, deja en claro el impacto que la acción ha tenido en el equipo o en el cliente. 

Sincero. Utiliza un tono de voz aprobatorio y sincero. Excluye cualquier enojo, frustración, decepción o sarcasmo. 

Al final, una retroalimentación positiva refuerza que el empleado alcance su máximo potencial. Las personas tienden (por naturaleza) a brindar un mejor esfuerzo cuando son reconocidas y apreciadas. Cuando el feedback es correctivo y no se maneja de manera apropiada, puede ser una importante fuente de fricción y conflicto. En contraste, si se lleva a cabo apropiadamente, lo más seguro es que el equipo experimentará efectos positivos y un desempeño mucho mejor. 

Fuente: SOYENTREPRENEUR


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